EL MANGRULLO


Año 1 Número 0 - Julio de 2000
Editora responsable: Raquel M. Barthe
mangrullo@sion.com
www.angelfire.com/stars/rbarthe

Boletín dedicado a la Literatura Infantil y a la Lectura


(Este boletín se publicó por primera vez, bajo el nombre de El Mirador, en Cuba en diciembre de 1997 y ahora se reedita en la lista El Mangrullo).
El Mangrullo en Internet
www.usuarios.sion.com/mangrullo
SUMARIO:

1 - Editorial
2 - El Libro Recomendado


Editorial:

Libros que buscan lectores


"Libros que buscan lectores": esta frase la escuché durante la lectura de un trabajo en el Primer Congreso de Promoción de la Lectura organizado por la Fundación El libro, en el ámbito de la XXIII Feria Internacional del Libro, en Buenos Aires, y me llevó a reflexionar si es correcto suponer que se puede "promover" la lectura y, en todo caso, por qué no se logran los resultados propuestos.

Desde un concepto de marketing, la publicidad crea una necesidad, mientras que la promoción trata de vender.

Pero la lectura no es un producto, sino una actividad y, por lo tanto, al no ser un producto no es posible venderla; entonces, ¿para qué "promoverla"?

La lectura es una actividad que, además, se realiza en forma voluntaria y consciente. Sin embargo, es muy frecuente hablar de "hábito* de la lectura".

También con el libro se producen confusiones, dado su doble carácter de producto cultural y de producto comercial. Por un lado es un objeto material con un valor de uso y, por el otro, un objeto intelectual con un valor simbólico. Entonces es fácil confundir libro con lectura y tratar de promover la actividad en lugar de promover el producto.

Quizá sea útil buscar un paralelismo con ejemplos cotidianos para clarificar estos conceptos: el libro, al igual que el mate**, es al mismo tiempo soporte y contenido; cuando hablamos del mate, tanto lo hacemos para referirnos al continente como a lo que contiene (como autora, a veces debo preguntar si al hablarse de "mis libros", debo entender propiedad o autoría de los mismos).

El lector, entonces, al desarrollar la actividad de leer, desempeña un papel activo, mientras que el libro, como producto, resulta pasivo. Por lo tanto: "libros que buscan lectores", invierte la realidad dejando al lector a merced de un hábito y a la espera de que alguien ponga a su alcance algún libro. Ya no cabe duda de que el objeto (libro) ha pasado a ser sujeto y que el sujeto (lector) se ha transformado en objeto. Esta situación se ve con mayor claridad al pasar la oración a la voz pasiva: "lectores que son buscados por libros".

Es por eso que se organizan muchísimás actividades que no alcanzan los objetivos propuestos a pesar del esfuerzo de quienes trabajan en ello: hora del cuento; literatura oral (libros leídos por los maestros); ferias de libros, etc.

En todos los casos, el libro, en su materialidad, deja de ser el protagonista y, cuando desaparece el promotor, el supuesto lector no responde con una actitud activa de búsqueda de nuevas lecturas y se queda esperando. Y dije "supuesto" lector porque en su actitud pasiva, a lo sumo es un "escuchador".

Vuelvo a buscar paralelismos con la vida cotidiana y pongo el ejemplo de un producto de moda que, desde hace algunos años, trata de imponerse en la Argentina: los patines de roller. Como producto comercial, alguien esta interesado en imponerlos en el mercado y, mediante la difusión de una actividad, crea una necesidad y promueve el objeto: se difunde un nuevo deporte, el roller hockey, y se venden los patines.

No se puede tomar mate sin un mate. No se puede leer, prescindiendo del libro. Hay que perder el miedo al aspecto comercial del libro porque no se puede escindir su esencia.

Llego a la conclusión de que es erróneo, entonces, hablar de "promoción de la lectura" porque se cae en educar seres pasivos y obedientes que nunca se transformaran en verdaderos lectores, voluntarios y conscientes de la actividad que han elegido; contestatarios, creativos, pensantes, capaces de reflexionar acerca de lo leído y emitir un juicio critico. Es verdad que "los lectores no nacen, se hacen", pero ese se, implica que el proceso comienza desde adentro hacia afuera; que un lector no es arcilla que podamos moldear desde afuera y, sin embargo, ya es un lugar común "formar lectores" y "hábito de lectura" que responden más a un arraigado autoritarismo que a un deseo de "potenciar la capacidad lectora" de los ciudadanos.

Si queremos lectores, no esperemos que los libros salgan a buscarlos; eduquemos, con y para la libertad, para que el lector busque al libro y pueda elegir sus lecturas.

Difundamos la lectura como actividad, no como hábito.

Raquel M. Barthe

* Entre los significados dados por el Diccionario de la lengua española del termino hábito, destacamos: Modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas.

Facilidad que se adquiere por larga y constante práctica en un mismo ejercicio.

** Mate: es la bebida autóctona de Argentina, Paraguay, Uruguay y parte del Brasil. Infusión de yerba mate que se toma en una calabacita, con una bombilla por la cual se sorbe el liquido. Se denomina "mate" tanto a la bebida como al recipiente.


El Libro Recomendado:


El Holandés sin esfuerzo / Marie-Aude Murail, 1954- ; ilustradora Valentina Cruz. - 3ª ed. - Barcelona : edebé, 1991. -- 42 p. : il. col ; 17 cm. - (Colección Tucán. Serie azul ; 3). -- ISBN 84-236-2496-X

Desde 6 años.

RECENSIÓN:

El padre de Juan Carlos cree que, para triunfar en la vida, es imprescindible saber idiomas. Por eso decide que la familia pase sus vacaciones de verano en un camping de Alemania. De esta forma, sus hijos se acostumbrarán a oír la lengua del país y aprenderán a hablarla.

En el trayecto hacia el lugar escogido, una serie de incidentes demuestra la gran capacidad que tiene Juan Carlos para interpretar los gestos y las palabras de las personas con que la familia se encuentra.

Ya en el camping, Juan Carlos entabla amistad con un chico de su edad. Entre los dos se establece una comunicación muy peculiar: Juan Carlos va inventándose palabras que servirán como lenguaje para que se entiendan los dos muchachos y sus familias.

Este nuevo idioma no solamente demostrará su eficacia para resolver toda clase de problemas, sino que también creará una serie de equívocos graciosos.

Cuando las vacaciones terminan, el padre de Juan Carlos se siente muy orgulloso al creer que su hijo, aunque no haya aprendido el alemán, tiene tanta facilidad para los idiomas que ya ha aprendido el holandés.

ANÁLISIS TEMÁTICO

ESTRUCTURA:

Cuento realista con humor, basado en el malentendido que provoca el desconocimiento de la lengua del otro y que desencadena una serie de episodios risueños, con un final feliz.

TEMA PRINCIPAL

La comunicación: Conocer idiomas es uno de los medios más importantes para entenderse cuando viajamos, trabajamos con otros países, queremos acceder a otras culturas..., pero su desconocimiento, también puede ser motivo de malos entendidos.

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