EL MANGRULLO


Año 1 Número 1 - 1 de agosto de 2000
Editora responsable: Raquel M. Barthe
mangrullo@sion.com
www.angelfire.com/stars/rbarthe

Boletín dedicado a la Literatura Infantil y a la Lectura.

(Este boletín se publicó por primera vez, bajo el nombre de El Mirador, en Cuba en diciembre de 1997 y ahora se reedita en la Argentina, en la lista El Mangrullo)

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Auspiciado por la Secretaría de Educación del GOBIERNO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, por RESOLUCIÓN N 117 / 5 de julio de 2001 y por el Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología de la Nación, por RESOLUCIÓN N 107SE de abril de 2002.

Las notas firmadas expresan ideas y opiniones que son responsabilidad de los firmantes y que no representan necesariamente las ideas y opiniones de EL MANGRULLO.


SUMARIO:

1 - VESTIR A LOS CHICOS POR DENTRO - Raquel M. Barthe
2 - CUARTO CUADRO, DE Virgilio Tosco


VESTIR A LOS CHICOS POR DENTRO


Raquel M. Barthe

El lector se forma desde que nace. Su vocación lectora se desarrolla en la etapa anterior a la alfabetización, es decir que el niño en edad preescolar puede ser un lector aunque no sepa leer. Para que esto suceda, el primer contacto con la literatura habrá sido, seguramente, las canciones de cuna entonadas por su madre o alguna otra persona ligada afectivamente al bebe y, mas tarde, los cuentos narrados por sus mayores.
Sin embargo, es frecuente observar que, al ingresar en la escuela primaria y aprender a leer, se pierde al lector. Aquel chico que gozaba con la fantasía de los cuentos y con el contacto con el libro-objeto, pierde el interés por la lectura y este fenómeno nos lleva a replantearnos algunos aspectos de este proceso: en primer lugar, nos encontramos con las exigencias escolares y familiares que alejan al pequeño de la lectura literaria para acercarlo a una lectura utilitaria que pocas veces resulta de su interés y que, por lo tanto, no llega a informarlo sino que lo convierte simplemente en un banco de datos, puesto que, generalmente, no es capaz de recuperarlos y aplicarlos a su realidad cotidiana.
Es entonces cuando la lectura se transforma en un habito que muchas veces se mecaniza sin llegar a la comprensión del texto. Esta realidad la comprobamos a través de la evaluación realizada a los alumnos de las escuelas primarias, cuyos resultados fueron dados a conocer a principios de febrero de 1994 e indicaron que la mayoría de los niños abandonan el ciclo primario sin el dominio de una lectura comprensiva.
Pero no es esta lectura informativa (ejercicio eficaz para alcanzar ese nivel de lectura comprensiva) la que forma al verdadero lector, pues este debe ir aun mas allá: deberá ser capaz de leer entre líneas y descifrar no solamente lo que el texto dice, sino el mensaje que subyace en el mismo; entender no solo lo que dice, sino también lo que quiere decir. Este nivel de lectura es superior al anterior y la lectura literaria es la única que puede proporcionar su entrenamiento.
Lila Weinschelbaum en su libro Talleres infantiles de creación literaria (*) nos plantea, "Con lectura de cuentos, por que y para que? La Adquisición y afianzamiento de la lengua, oral y escrita, pueden facilitarse privilegiando el uso de cuentos: esto es los escritos para niños y los que los chicos son capaces de producir cuando su imaginación es estimulada con recursos adecuados a sus intereses y su desarrollo. De esta manera, continúan ejercitando un mismo código, o sea, el relato de secuencias completas." (**)
Cómo despertar, entonces, el interés de los niños? Y en este punto nos hallamos ante un segundo problema: la elección de cuentos apropiados, ya que, ante la inundación del mercado de libros infantiles, se hace difícil reconocer la verdadera literatura infantil. Un lector es un ser pensante capaz de emitir un juicio critico y no sólo alguien que descifre un código escrito. Resulta claro entonces, que no basta con enseñar a leer. Se hace necesario cambiar el orden de prioridades en la crianza y educación de nuestros niños. No solo debemos vestirlos y nutrirlos físicamente, sino también por dentro, atendiendo a sus necesidades socioafectivas e intelectuales. Debemos considerar que un cuento puede (y debe) ser un juguete mas, una golosina para el espíritu.

Atrevámonos a cambiar y ayudaremos a nuestros niños a crecer interiormente.

__________________________________________

(*) y (**) WEINSCHELBAUM, Lila L. Talleres infantiles de creación literaria. -- Bogotá : Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC) / AIQUE, Grupo Editor, 1994. -- pág. 17. -- ISBN 958-671-059-9 WEINSCHELBAUM, Lila L. ernestow@overnet.com.ar

También recomiendo la lectura de:

Alvarado, Maite. Incluso los niños : apuntes para una estetica de la infancia / compiladores Maite Alvarado, Horacio Guido. Buenos Aires : La marca, 1993 - ISBN 950-99985-3-2

Soriano, Marc. La literatura para niños y jóvenes : guía de exploración de sus grandes temas / Marc Soriano ; traducción, adaptación y notas de Graciela Montes. -- Buenos Aires : Colihue, 1995. -- ISBN 950-581-648-0


CUARTO CUADRO

Y el hombre volvió a la masa.
Y la masa y el hombre señorearon la tierra.
Y de nuevo el hombre traía mensajes.
Y daba potestad.
Y creaba.
Mas aconteció que a cada mensaje el hombre era de nuevo crucificado.
Y por cada potestad que entregaba era escarnecido.
Y que a cada creación el hombre la pagaba con su vida.
Y aconteció que todos estos hechos fueron carne y costumbre del hombre.
Del hombre que también era masa.
Y creyó ser feliz.
Y creyeron ser felices.
Mas habían olvidado lo acontecido y lo por acontecer.
Y entre estas cosa grandes horrores esperaban el tiempo.
Y el tiempo era guardado por siete sellos.
Y aconteció que los cuatro primeros sellos fueron abiertos.
Y cuatro jinetes salieron con cuatro misiones.
Vencer.
Quitar la paz.
Sojuzgar con el poder.
Sojuzgar con el hambre.
Mas no todo estaba dicho.
No todo estaba escrito.
No todo estaba acontecido.
El tiempo estaba aún guardado por tres sellos.
Y aconteció que al ser abierto el quinto sello gran parte de la masa esperaba.
Y se les dijo que descansaran.
Que descansaran el tiempo en que los demás sellos fueran abiertos.
Y aconteció que el sexto sello fue abierto.
Y he aquí que hubo un gran terremoto.
Y el sol se puso negro.
Y la luna color sangre.
Y las estrellas cayeron sobre la tierra.
Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla.
Y los reyes de la tierra.
Y los grandes.
Y los ricos
Y los capitanes.
Y los poderosos. Y los ciervos.
Y todo libre se escondieron en las cuevas y en las peñas del monte.
Y pedían a los montes y a las peñas que escondieran su terror.
Y el hombre creyó llegado el fin del tiempo.
Mas un sello, el séptimo, guardaba aún el tiempo por venir.
Y los que tengan oídos, oigan.
Y los que tengan ojos, vean.
Y los que tengan entendimiento entiendan.
Porque he aquí que el séptimo sello será abierto
Y todo lo oído.
Y todo lo visto.
Y todo lo entendido.
Será pequeño.
El que tenga oídos, oiga.
El que tenga ojos, vea.
El que tenga entendimiento, entienda.
Porque esto es lo por acontecer cuando se abra el séptimo sello.
Siete toques de trompeta serán dados.
El que tenga oídos, oiga.
Y a cada toque se quemará la terceras parte de los árboles.
Y la tercera parte de las aguas se convertirá en ajenjo.
Y la tercera parte de los seres que habitan el aire y la aguas, morirán.
Y las tercera parte de las aguas se convertirá en sangre.
Y la tercera parte del sol, será herida.
Y las estrellas abrirán el abismo.
Y la tercera parte de los hombres será muerta.
El que tenga ojos, que vea.
Y acontecerá que al último toque de trompeta, el tiempo será consumado.
El que tenga entendimiento, que entienda.

Virgilio F.H.Tosco


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