EL MANGRULLO


Año 1 - Nro. 12 - 1 de julio de 2001
Editora responsable: Raquel M. Barthe
mangrullo@sion.com
www.angelfire.com/stars/rbarthe

Boletín dedicado a la Literatura Infantil y a la Lectura


(Este boletín se publicó por primera vez, bajo el nombre de El Mirador, en Cuba en diciembre de 1997 y ahora se reedita en la lista El Mangrullo y en Internet.)

El Mangrullo en Internet
www.usuarios.sion.com/mangrullo


SUMARIO:

1 - El taller como estructura didáctica
2 - ¿Por qué niños escritores / niños lectores?
3 - Libros recomendados
4 - Cartas de lectores
5 - El buzón loco


EL TALLER, COMO ESTRUCTURA DIDÁCTICA

En el número anterior, señalé la forma de cómo hacer para que una persona que aprende a leer no lea y que, a pesar de saber escribir, no utilice este conocimiento.

Ante todo, creo conveniente aclarar algunas diferencias entre el "aula" y el "taller" como estructuras didácticas.

Pero antes de comenzar a comentarlos, y para que se pueda entender mejor mi enfoque, voy a remitirme a un párrafo de un cuadernillo que el Consejo Nacional de Educación hizo llegar a las escuelas durante el gobierno del presidente Cámpora y que, posteriormente, fueron retirados de circulación*:

"Atmósfera autocrática

El docente determina todas las políticas y los detalles. Toma las decisiones que estima oportunas, formula los objetivos del grupo, distribuye el trabajo y exige obediencia. Las direcciones se dan poco a poco. Las recompensas y los castigos se otorgan arbitrariamente. Se genera entonces una atmósfera de tensión, temor, ambivalencia ante la autoridad, rutina de la tarea.

Atmósfera de laissez-faire

El docente se muestra pasivo y cada alumno tiene libertad de hacer lo que le plazca. Revela deficiente capacidad conductiva, considera que la mejor manera de dirigir es dar plena libertad, sin guía ni control. Este grupo funciona con desorden, desorientación, desinterés e ineficacia en la tarea.

Atmósfera democrática

Este grupo puede denominarse también participativo. Los miembros trabajan en conjunto para lograr una elevada cohesión. Se asigna gran importancia al crecimiento y desarrollo de todos los miembros, ninguno de los cuales es líder vitalicio: el liderazgo es distribuido, a veces, dentro de una misma reunión. Las decisiones son tomadas por el grupo. Se trabaja según el principio de consenso y se trata de obtener un elevado grado de relaciones interpersonales. Todos los objetivos y actividades son elegidos por el grupo y todos los miembros se identifican con ellos.

El maestro o coordinador sólo asegura el orden. Suprime obstáculos, aclara malentendidos, contribuye a que la discusión vaya por los carriles normales.

En general en este tipo de grupo se 'tarda en empezar a trabajar', ya que todos participan en cada discusión. Son grupos cohesionados y de duración estable."

Como se puede ver fácilmente, cada estructura didáctica puede desarrollarse dentro de una determinada atmósfera, con una particular disciplina y con un rol docente diferente.

Cuando un docente asume que puede adaptarse a estas diferencias, está en condiciones de embarcarse en la experiencia de coordinar un taller.

Es entonces cuando, además, fijara sus objetivos porque no siempre un taller de escritura tiene como meta la formación de escritores.

La mayoría de las veces quienes concurren a un taller literario sólo buscan poder expresarse por escrito y comunicarse mediante la escritura con otros seres humanos.

Y cada vez son más populares estas actividades. Según una nota del diario Perfil del 13 de julio de 1998, en la sección Cultura, p. 38, "En cuanto a los grupos, los hay de la tercera edad, de adolescentes, de señoras que ya han criado a sus hijos y ahora han decidido realizar una tarea creativa, señores empresarios que siempre han llevado un libro en el corazón y ahora consideran que se pueden dar el lujo de parirlo."

Esta nota hace referencia a personas que han pasado por diferentes niveles de educación formal y que, sin embargo, a pesar de saber leer y escribir, no logran hacerlo de manera creativa; en definitiva, no pueden escribir sus propias producciones, aunque éstas se limiten a una simple carta de queja. La escuela les enseñó a "copiar", mas no a "producir".

Dentro de una atmósfera autocrática se obedece, pero no se piensa y, para crear, es necesario el libre albedrío que sólo florece en una atmósfera democrática.

El artículo del diario expresa con claridad que, todos aquellos que han pasado por aprendizajes sistemáticos, ahora buscan realizar "una tarea creativa". Queda claro que la escuela no desarrolla la creatividad.

Cómo lograr niños lectores y productores de textos es un tema que preocupa a los maestros cada día más y estoy convencida de que serán necesarios varios números de El Mangrullo para un aporte más completo.

Pero, según se afirma, "todo escritor es siempre un lector, aunque no todo lector sea escritor" y es por ello que lectura y escritura están unidos y que el artículo citado señala que hay quienes concurren a un taller literario porque están "deseosas de aprender a leer a Borges o a Eco".

 
Como el tema es tan amplio y complejo, creí oportuno solicitar el aporte de especialistas y, a continuación agrego un escrito de Lila L. Weinschelbaum, autora de Talleres infantiles de creación literaria. -- Bogotá : Cerlalc; Aique, 1994, que gentilmente escribió para El Mangrullo.

Raquel M. Barthe

* Ministerio de Cultura y Educación ; Consejo Nacional de Educación (Argentina). Educación para la reconstrucción : técnicas generales de aprendizaje (nº 5). Buenos Aires : CNE, [1973]. P. 7.


¿ POR QUÉ NIÑOS ESCRITORES / NIÑOS LECTORES?

La necesidad que tenemos los seres humanos de compartir sentimientos, conocimientos, informaciones, etc. constituye de por sí una declaración de principios, es inherente a nuestra condición. Está subyacente en la declaración de los Derechos Humanos y quien no hace libre uso de la facultad de comunicarse y/o de comunicar, se margina y vive aislado, característica impropia y no atribuible al hombre. Buscando en al Diccionario de la Real Academia Española el significado del vocablo "palabra", se encuentra: "sonido o conjunto de sonidos articulados que expresan una idea / representación gráfica de esa idea / facultad de hablar;(...)" y siguen las acepciones.

En estas tres primeras definiciones se establece que las palabras son la representación de nuestros pensamientos, tanto de manera oral, como escrita. Cuando hablamos de niños escritores y de niños lectores nos estamos refiriendo, ni más ni menos, que a dar a todos los niños la posibilidad de estar comunicados y de hacerlo de la mejor y más precisa manera posible.

Nadie pondrá en duda que tal meta se lograra con el enriquecimiento progresivo del vocabulario ya que las ideas y pensamientos van ramificándose y requieren, cada vez de un caudal más amplio en lo que, a términos para expresarlos, se refiere.

En el libro Por siempre el cuento** se plantea que la alfabetización es un complejo sistema instrumental con códigos propios: la lectura y la escritura.

En base a esta aseveración, buscamos las estrategias que ayuden a complementar estos dos saberes. Para que quienes están atravesando por estos procesos de adquisición de la lectura y la escritura sientan "el placer de los textos" y en consecuencia, el placer de comunicarse y de comunicar, es preciso poner el énfasis en el discurso narrativo, ya que es el que primero se conoce y se usa. Este enfoque nos conduce a niños que componen sus propios cuentos, orales y escritos y que, a medida que progresan en sus aprendizajes, necesitan de la retroalimentación que, sin duda, puede brindarles la lectura de narraciones.

"A medida que crezcas y conozcas mucho tus libros necesitarás nuevos libros, Francesco" - dice Roberto Cotroneo a su niño de dos años***- "...arrinconarás los que tenían tantas imágenes de animales y también los de los sonidos.

Empezarás a oír hablar de algo que se llama literatura y también de poesía."

Y así, el empleo de la palabra va cobrando distintos significados según los usuarios porque, algunos verán en ellas definiciones para las ciencias, ya sean éstas físicas, químicas, biológicas o matemáticas; otros encontrarán que, gracias a ella, el cielo y las estrellas no tienen dimensiones que deban ser exactas, pero sí brillo y colores y que los sentimientos pueden ser compartidos cuando se dicen...y si puede hacerse bellamente, tanto mejor.

Lila L. Weinschelbaum

** Weinschelbaum, Lila L. Por Siempre el Cuento. - Buenos Aires : Aique Grupo Editor, 1997.

*** Cotroneo, Roberto. Si una mañana de verano un niño.-- Buenos Aires : Extra Alfaguara, 1997.


LIBROS RECOMENDADOS:

A continuación, seis libros para aquellos docentes que tengan ganas de realizar la experiencia de potenciar la creatividad de sus alumnos a través de la escritura.

ANDER-EGG, Ezequiel.

El taller : una alternativa de renovación pedagógica. -- 2ª. Ed. -- Buenos Aires : Magisterio, 1991.

DELLA GIUSTINA, Sandra.

Periodismo escolar : la otra campana / Bahía Blanca : la autora, 1998. - ISBN 987-43-0072-8.

PRINA, Zulma Esther.

El arte y la creatividad en la escuela primaria. -- Buenos Aires : Plus Ultra, 1986

PRINA, Zulma Esther.

La literatura y el taller en la educación. -- Buenos Aires : Encuentro, 1989.

PRINA, Zulma Esther.

Periodismo en la escuela : acorde con los lineamientos de la Ley Federal de Educación. -- Buenos Aires : Plus Ultra, 1996

SUKACZER, Verónica.

Periodismo : supertemas para chicos. -- Buenos Aires : Albatros 1996.


CARTAS DE LECTORES

Para aquellos lectores que acceden a este boletín desde Internet, quiero contarles que la ilustración que adorna esta sección es un regalo de Mía Resta.

Raquel:

Gracias por el artículo que escribiste en el Mangrullo.

Estoy trabajando en escuelas de nivel primario y medio con ese criterio, pero con las dudas que genera el "ser diferente". Tu trabajo corrobora mi camino y me impulsa a seguir. Pocas veces leí algo tan claro y coherente.

Me preocupa también el aspecto plástico en las escuelas, es semejante a la semblanza que has hecho para la lengua.

No puedes imaginarte cómo me has conmovido. Admiro tu enorme claridad.

Un cariño muy grande,

Lelia


EL BUZÓN LOCO

 

 

Ésta es una sección que se inaugura en este número.

El nombre fue propuesto por una "niña lectora" de la ciudad de Rufino, Pcia. de Sta. Fe.

Se llama Noelia Guerrero y está cursando el 7° año de EGB.

En la versión de Internet podrán ver su foto.

Y también al Buzón Loco, según lo interpretó Pilar Ribas Maura para El Mangrullo, desde Mallorca.

Noelia nos ha enviado una ficha del último libro que leyó:

Título: Como un volcán Autora: Magdalena Helguera

Editorial: Trilce

Edición: febrero de 2001

Datos de la autora: Montevideo 1960 (Uruguay). Publica desde hace años literatura infantil; recibió el premio Ministerio de Educación y Cultura (tres veces).

Comentarios: Me encantó el libro, está bárbaro, porque Sabrina trata de buscar por todos lados el secreto de los padres y además el día que por fin iba a salir con Javier se enferma de gripe.

¡¡¡Buenísimo!!!


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