EL MANGRULLO


Año 1 Número 7 - febrero de 2001
Editora responsable: Raquel M. Barthe
mangrullo@sion.com
www.angelfire.com/stars/rbarthe

Boletín dedicado a la Literatura Infantil y a la Lectura


(Este boletín se publicó por primera vez, bajo el nombre de El Mirador, en Cuba en diciembre de 1997 y ahora se reedita en la lista El Mangrullo y en Internet.)

El Mangrullo en Internet
www.usuarios.sion.com/mangrullo


SUMARIO:

1 - Aquello que llamamos E-Book - Viviana Fidanza
2 - Para contarte mejor - Vivi García
3 - Un sombrero mágico nos regala cuentos y poesías


AQUELLO QUE LLAMAMOS E-BOOK


Viviana Fidanza (1)


INTRODUCCIÓN:

Definir aquello que hoy llamamos e-Book, supone enmarcar su análisis en el contexto actual de la cultura occidental.
Los libros conforman la cultura a la vez que la cultura es conformada por la existencia de este objeto fundante y su antecesor, el códice, con todas las variantes que de él conocemos.
La historia de nuestra cultura no puede desprenderse de su sustrato textual, toda vez que los libros han sido originalmente legitimados como los transmisores del "saber".
A su vez, esta historia no puede despojarse de los debates que han planteado en su seno, las diversas tecnologías asociadas a los procesos de producción editorial y de los soportes, que no son sino expresiones del avance inherente a la evolución de la misma cultura.
De modo que trazar el horizonte de interrelaciones e interdependencias entre la cultura y los libros (y aquello de lo que ellos son portadores) equivale a señalar la arquitectura de procesos sumamente complejos que hicieron posible la organización social y la construcción de las ciencias y la tecnología.
Los textos son formadores, esto es, estructuran o construyen nociones en quienes los leen. Con ellos se alcanzan los objetivos de la alfabetización y también la adquisición del pensamiento lógico formal; las posibilidades de simbolización y también el enriquecimiento de la subjetividad; la orientación temporo-espacial y también el estímulo a la imaginación y la creatividad.
Procesos complejos devienen del aprendizaje y del contacto con los documentos, los textos, los libros.
A su vez, se hace necesario educar para que dichos procesos se pongan en juego en la tarea comprehensiva de leer.
Tradicionalmente el soporte papel permitió imprimir el texto y más tarde, ilustrarlo acompañándolo de imágenes, gráficos, fórmulas, etc.
En los últimos tiempos, asistimos a un escenario de lectura que combina diversos lenguajes y soportes.
Nos referimos a las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (NTIyC).
Estas tecnologías organizan novedosas formas de lectura, de comunicación y de comunidad. La tecnología digital habilita un nuevo contexto lingŁístico y comunicativo y una nueva "sociedad de la información" donde se conjugan códigos textuales, sonoros y visuales, que se combinan produciendo universos de sentido para los cuales el "lector" precisa de una formación específica y de competencias complejas.
Esta misma tecnología es la que hace posible la instalación del paradigma del hipertexto. Se trata de la materialización de una idea que le precedía en el tiempo: la de conectar todos los textos en una gran red de vínculos referenciales entre sí. Este modelo de estructuración de la información y de los contenidos, enriquece el campo textual, a la vez que lo complementa y exige de él la adaptación a nuevos procesos.
En este ámbito, el lector o usuario de las NTIyC encuentra resolución a los procesos de creación, procesamiento, corrección, actualización, diagramación, publicación, difusión, interrelación y retroalimentación.
La cultura adquiere un nuevo modo de creación y circulación del "saber", entre otras cosas.
En este contexto, hablamos de edición digital, edición electrónica en un sentido amplio: los documentos digitales adoptan la forma de hipertextos, hipermedias y multimedias. (2)
Pero actualmente estamos en presencia de un formato que busca reproducir, mediante dispositivos, interfaces e información digital, la experiencia misma de la lectura de un libro físico.
El "libro electrónico" o "e-book", posee características del conjunto de los formatos de los que hablamos, pertenece a ese universo, pero a su vez, adopta criterios particulares de edición, procesamiento de la información, publicación, distribución, etc. Al respecto, diremos que existen pautas y criterios para su edición que lo convierten en un producto en sí mismo.
Los e-books al igual que los libros impresos, poseen tapa, índice, prólogo; se organizan igual que sus parientes físicos: capítulos, jornadas, actos; se registran con ISBN e IDF como obras literarias; resguardan los derechos intelectuales del autor y del editor; etc.
Sin embargo poseen marcas y vinculaciones, por ejemplo entre el índice y los diferentes capítulos o secciones en que esté organizado el texto, que son propias del hipertexto.
Se diseñan y editan para ser leídos en pantallas de dispositivos o computadoras, (punto que para algunos plantea inconvenientes tales como el tiempo de permanencia frente a la pantalla, la "actividad de leer", el condicionamiento del ambiente donde se lee, entre otras; mientras que para otros este formato se limita a "textos de estudio", pero que no son aquí nuestro objeto de atención) y también eventualmente, para ser impresos.
Los e-books son portadores del mismo contenido que los libros físicos.
Muchos de ellos no son sino una reproducción digital de los libros físicos, aunque no debería ser así.
Desde el punto de vista del lector, demandan las mismas competencias para la lectura que sus antecesores, pero suman a ellas las del uso de los dispositivos mencionados. Así como quien escribe con una herramienta como puede ser un lápiz, una máquina de escribir o una computadora agrega a dicha tarea la complejidad del uso de la tecnología con la cual escribe, así los usuarios de e-Books encuentran incrementada la dificultad que se asocia a la tarea de leer en un soporte distinto del libro o sus variantes.
No obstante, las empresas dedicadas al desarrollo de software han diseñado programas de fácil utilización, que permiten con pocos requerimientos de sistema y de competencias para su uso, actuar sobre el libro digital, hojeando sus páginas, avanzando y retrocediendo, dejando marcas y notas personales, al igual que se hace con un libro tradicional.
Haremos algunas consideraciones acerca de dos "e-redears" que se perfilan como aquellos que polarizarán el mercado de lectura de e-Books, en especial por adaptarse a computadoras personales.
Se trata del Adobe Acrobat eBook Reader y del Microsoft Reader, ambos de acceso gratuito.
En principio, cabe destacar de estos programas las siguientes especificaciones técnicas:
Instalación: no es necesario adquirir un dispositivo adicional para poder acceder a estos e-readers, directamente pueden utilizarse en computadoras personales o notebook que tengan como sistema operativo Windows 95, 98, ME, 2000 o NT 4.0. Por el momento, el Microsoft Reader no poseen compatibilidad con MAC, en tanto el Adobe Acrobat eBook Reader, sí.
Color compatible: las imágenes, gráficos y textos pueden visualizarse a todo color.
Tipografía ajustable: el Microsoft Reader permite ajustar la tipografía de acuerdo a cada persona, mediante la tecnología ClearType de modo que la visualización del libro sea cómoda a sus ojos. En el Adobe Acrobat eBook Reader se puede ampliar o achicar la tipografía de acuerdo a las necesidades del usuario y además es posible cambiar el ángulo de rotación del texto.
Impresión del contenido: en el Microsoft Reader esta función no está habilitada. El Adobe Acrobat eBook Reader permite la impresión del documento, siempre y cuando el mismo esté habilitado para ello, de acuerdo a los derechos o privilegios que le haya asignado su editor.
Cantidad de e-Books que pueden almacenarse: ambos lectores no poseen límites al respecto.
Características especiales: el Microsoft Reader permite tomar notas; resaltar texto; buscar palabras / frases, realizar dibujos. El Adobe Acrobat eBook Reader permite señalar páginas; buscar palabras / frases; visualizar gráficos en alta resolución; resaltar texto; ver el e-Book a dos páginas por vez y dejar notas en las páginas.
En ambos, la metáfora de lectura del libro está fielmente representada.
El e-reader de Microsoft soporta archivos de una extensión novedosa, llamada LIT.
Son escasos los documentos disponibles o que circulan por la Red en este formato.
En tanto, en tanto el e-reader de Adobe, lo hace con archivos PDF, ampliamente difundidos.
Se espera que ambas herramientas superen progresivamente su performance actual. Asimismo, es difícil considerarlas en igualdad de desarrollo.
Los sitios que ofrecen e-Books lo hacen gratuitamente o a través de la venta del documento junto con una llave que habilita los permisos que el usuario ha adquirido y que están previamente acordados con el autor y el editor.
Al respecto, existe un emprendimiento argentino Libronauta.com de próximo lanzamiento en el mercado latinoamericano, que busca ofrecer a los cibernautas e-Books en ambos formatos y se expone como el primer site exclusivo de contenidos de habla hispana.

A MODO DE PRE - SÍNTESIS:
Toda vez que hablamos de libros estamos imbuidos del espíritu de las tradiciones más caras de nuestra cultura y desde allí, abrimos los ojos a sus modificaciones.
Hoy nos toca protagonizar un estadío de la evolución del libro al que adherimos fundamentalmente porque creemos que es la cultura la que recicla y vuelve a revalorizar aquello de lo que los libros son portadores.
Creemos que lo importante es difundir los contenidos y adaptarlos a los modos de apropiación que poseemos actualmente. Toda vez que aportamos o aprobamos un cambio tecnológico en este sentido, estamos legitimando un canal de comunicación entre los hombres. Las costumbres y hábitos asociados al manejo de los libros y sus contenidos cambian con las necesidades de los sujetos.
Negarle al libro un soporte digital novedoso y respetuoso de su formato, estructura y componente histórico, es necio.
El e-Book inagura una nueva etapa, de la que habremos de esperar todavía muchos avances. Esta etapa todavía no está articulada con contenidos pensados para ser trasmitidos en dígitos, sino en papel. En poco tiempo tendremos autores que construyan sus textos para e-Books.
Mientras tanto, el campo digital nos ofrece una metáfora preferencial, privilegiada, sencilla y capaz de reproducir la "experiencia de lectura" de un libro físico, con las salvedades del caso.
Este formato pronto será el objeto de demanda de los tradicionales lectores y principalmente de los nuevos.
Este formato será objeto de modificaciones que lo harán progresivamente accesible a muchos "digito-lectores", formados y acostumbrados a las NTIyC.
Estamos seguros de que este arquetipo dejará una impronta más en la extensa historia del libro.

(1) Viviana Fidanza es Lic. y Profesora en Ciencias de la Educación (UBA). Se especializa en nuevas tecnologías e innovaciones educativas. Desempeña actividades de docencia relacionadas con la edición electrónica. Ha publicado libros especializados en el área. Desarrolla aplicaciones informáticas de temáticas generales y educativas. Actualmente asesora a empresas editoriales con relación a la construcción de sitios web y a la edición de ebooks.
(2) Hipertexto: textos digitales relacionados entre sí mediante lexias o palabras que actúan como enlaces. Hipermedia: textos combinados con imágenes, sonidos, videos y sonidos relacionados entre sí mediante a través de alguno de estos recursos, que actúan como enlaces. Multimedia: información organizada en textos, imágenes, videos y sonidos combinados y equilibrados para transmitir conjuntamente un mensaje, sin que prevalezca ninguno de ellos.


PARA CONTARTE MEJOR

Vivi García (3)

A la hora de contar, mi gran aliado es el libro. Me interesa que el oyente note que en la narración oral está presente la fuente. Me parece importante que el público perciba que cuando un narrador le regala una historia lo está invitando a leer. Sí, a leer la versión del autor o recopilador (depende el caso), para tomar de uno y de otro lo más bello del relato.
Sin duda, el narrador recrea el cuento, respetando la idea del autor, la estética del texto.
No todos los cuentos resultan "contables", cabe al narrador la ardua selección del material a narrar. En general, el cuentacuentos se alimenta en la lectura, es un buscador de historias, hasta que se "enamora" de una y siente que podrá "trabajarla" para lograr un buen producto oral. Y pondrá su voz, su mirada, sus gestos necesarios para transformarse en un mediador entre el autor y el oyente, y logrará el objetivo si cuenta desde la EMOCIÓN.
Cuando termino de narrar, cito el título del cuento, autor y fuente. Entrego los datos como una propuesta bibliográfica que ha sido "encendida" desde la palabra oral.
Quiero aclarar que se pueden contar recuerdos, anécdotas, experiencias personales, relatos escuchados, ya que las fuentes orales son muy valiosas (mucho de lo que hoy está impreso nació en la oralidad).
Tal vez por mi profesión -bibliotecaria- intento promover la lectura desde mis diversos roles y, sin duda, el narrador es un puente hacia el libro, (el relato nace y vuelve al libro). Cada vez que escucho un cuento compruebo que contar es un acto de amor.

(3) Vivi García es bibliotecaria, escritora y conductora del programa radial "Requetecuentos". En el año 2000 fue galardonada con el premio Pregonera otorgado por la Fundación El Libro. Coordina el Taller de Narración Oral y Lectura "El Puente de las Palabras". Informes al: (011) 4642-3298.


UN SOMBRERO MÁGICO NOS REGALA CUENTOS Y POESÍAS

Como Vivi García presentó en enero un espectáculo de Narración Oral titulado: "Los Cuentos del Sombrero", todos los sábados de las vacaciones, en Liberarte, Corrientes 1555, Buenos Aires, a las 19:30 h.; fueron muchos que quisieron brindarle apoyo y enviaron cuentos, poesías e ilustraciones.
Iremos publicando lo recibido en los siguientes números y las imágenes las podrán apreciar en la versión de Internet.
Ilustradores: Carlos Pinto (La Plata - Argentina) y Pilar Ribas Maura (Mallorca - España)

CON SOMBRERO Y SIN BIGOTE

Magdalena Helguera (4)

Serafín Medistraigo salió apurado de su casa una tarde de julio con mucho sol. El viento de invierno, que no tiene que mirar para cruzar la calle, llegó enseguida a jugar con él bailando el vals de las hojas. Le traía una cosa toda marrón, redonda y aplastada en el medio como algunas tortas de chocolate de las que hacía su madre. Serafín recibió el regalo del viento y le dio un gran mordiscón. La torta tenía gusto a sombrero.
Por la esquina venía trotando un señor bastante gordo con más bigote que pelo, igualito al tío Ramón. Serafín corrió hacia él con los brazos bien abiertos y su mejor cara de contento.
Entonces se dio cuenta de que para ser el tío Ramón al señor le sobraba nariz y le faltaba un remiendo en el saco, le sobraba un portafolios y le faltaba buen humor. El señor Portafolios Sinremiendo pasó su mordido sombrero color chocolate de la mano de Serafín a su cabeza y se alejó muy enojado.
Serafín no estuvo triste mucho tiempo porque a lo lejos vio una gran cosa verde, finita de arriba y ancha de abajo, llena de colgantes que brillaban y cargada de paquetes como un árbol de Navidad.
Era algo raro de ver en esa época del año. Serafín se le acercó saltando en un pie; lo que no podía imaginar era que el árbol también tenía pies, y fue a aterrizar exactamente sobre uno de ellos.
Ahora, visto de cerca, el árbol tenía forma de señora furiosa con abrigo verde y juanete dolorido. Y, casualmente, también saltaba en un pie moviendo mucho sus collares y pulseras.
Serafín Medistraigo la ayudó a recoger los paquetes y regresó a su casa mirando para abajo para no distraerse de nuevo.
Al levantar la cabeza vio a una señora con sombrero pero sin bigote, con paquetes pero sin collares, que llevaba puesta una enorme sonrisa. Serafín casi-voló hacia ella, rebotó en uno de sus zapatos y se le colgó del cuello.
Y aunque le había aplastado el sombrero y también la cartera; aunque le había pisado el juanete y también el dedo gordo; aunque le había tirado todos los paquetes por el suelo y casi la desparrama también a ella, su abuela lo abrazó fuerte y le dio muchos besos sin enojarse ni poco ni mucho.

Flores de viento, La lectora impertinente y otros cuentos. / Magdalena Helguera ... [et al.] -- Montevideo : Quehacer Educativo (FUM), 1997

HELGUERA, Magdalena, En: María Secreto y su traje marinero. -- Montevideo : Colección Gurises, 2000.

(4) Magdalena Helguera es uruguaya, maestra, escritora y estudia Letras. Vive en Lagomar (a 22 km de Montevideo) y trabaja en la escuela pública de su barrio. Integra el IBBY Uruguay. Tiene publicados 7 libros para niños y dos en preparación para comienzos del 2001. Títulos: °Ha desaparecido! (F.U.M, 1991); Una enorme montaña de pasto (tae, 1994); Mi amigo Hipojico (tae, 1995, Banda Oriental 1999); Juanita Fantasma (Bichofeo, 1997); Azul es el color del cielo (Alfaguara, 1998); Un resfrío como hay pocos (Alfaguara, 1999); María Secreto y su traje marinero (Banda Oriental, 2000).


VIENEN LOS DEL SOMBRERO

Zandra Montañés Carreño (5)

Ya vienen cantando
con gracia y salero,
son varios poetas
esos del sombrero.

Nos narran historias
llenas de alegría,
y cuentan mil cuentos
de la fantasía.

Ya vienen dispuestos
a hacernos reír,
y con sus sombreros
me voy a partir.
Que sigan viniendo
con cada verano,
y cuenten el cuento
del sombrero enano.

Vivan los sombreros,
y la fantasía,
y estos señores
plenos de alegría

Un abrazo a todos los ensombrerados,
Zandra MC.


(5) Sandra Montañés Carreño es colombiana y actualmente vive en España. Escribe narrativa y poesía. Fue finalista en el concurso María Giralt de Poesía organizado por el área de cultura de Valdemorillo, en Madrid el pasado 28 de Marzo de 2000. El poema se titula Niña del altiplano Andino y está dedicado a las niñas de los Andes. Se lo puede leer en http://www.ingenia.es/aqui/poesia/nina.htm y la página también ha sido diseñada por la autora.

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