EL MANGRULLO


Año 7 Número 78 - 1 de enero de 2007
Editora responsable: Raquel M. Barthe
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Boletín dedicado a la Literatura Infantil y a la Lectura.


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Auspiciado por la Secretaría de Educación del GOBIERNO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, por RESOLUCIÓN N° 117 / 5 de julio de 2001 y por el Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología de la Nación, por RESOLUCIÓN N° 107SE de abril de 2002.

Las notas firmadas expresan ideas y opiniones que son responsabilidad de los firmantes y que no representan necesariamente las ideas y opiniones de EL MANGRULLO.


SUMARIO:

1 - NUEVO ENFOQUE DE ESTUDIO EN LA LITERATURA INFANTIL LATINOAMERICANA (Parte III) - Luis Cabrera Delgado
2 - ENTREVISTA A FERNANDO SORRENTINO
3 - EL LIBRO COMENTADO
4 - CARTAS DE LECTORAS/ES
5 - EL BUZÓN LOCO
6 - NOTICIAS


NUEVO ENFOQUE DE ESTUDIO EN LA LITERATURA INFANTIL LATINOAMERICANA
Parte III

Luis Cabrera Delgado

Uso de asuntos místicos

Dada la amplia religiosidad en el continente, fundamentalmente de la doctrina católica, en ocasiones aparecen temas místicos en la literatura latinoamericana. Paradójicamente el libro que inaugura la literatura infantil de la revolución Cubana: Navidades para un niño cubano, se apoya en el mito de los Reyes Magos. En este tipo de literatura, por tener generalmente una intención utilitaria de orden ideológico, no abunda, al menos en la narrativa, que es el género que nos interesa, muchos ejemplos de adecuado vuelo artístico. Me atrevería a citar Gopi, el niño ángel, del colombiano Alfonso Lobo Amaya, y Manuelito de la Candelaria, versión libre de la boliviana Elda de Cárdenas, libros ambos que de alguna manera se asocian a la figura del niño Jesús.

Tratamiento de problemáticas sociales

Los países de América Latina arrastran una situación económica desfavorable, la que unida a una desigual distribución de las riquezas en diferentes capas de la sociedad, hacen que existan graves problemas sociales que afectan directamente a la población a la que pertenecen muchos de nuestros niños. La literatura que se hace para ellos no se ha sustraído de asumir la presentación de esta realidad, y dentro de este acápite puedo citar al libro Premio El Barco de Vapor de 1984: Cuentatrapos, del chileno Víctor Carvajal, donde se presentan diferentes historias de marginados económicos; también cito un libro que recibió el Premio Ismaelillo de la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba) en 1997: El oro de la edad, de Ariel Rebeau, texto cuya historia nos lleva por la nueva la nueva forma de ejercer la prostitución en Cuba.

Abordaje de la problemática política

El continente ha vivido en los últimos decenios transcendentales situaciones políticas que al reflejarse en la literatura, necesariamente la va a caracterizar como propia de la región; y la dirigida a los niños no se ha visto limitada a tratar estos temas, fundamentalmente de manera realista. Paso a paso. Vuelve, papá, de la colombiana Irene Vasco, es un libro donde aborda el trágico fenómeno de los secuestros de familiares por parte de los paramilitares de su país; y el libro del chileno Roberto Skarmeta: La composición, en el que se desarrolla una historia en época de la dictadura militar en Chile. Este libro fue premio en el Concurso Por la Tolerancia, de la UNESCO, en Francia.

Tratamiento de la migración

América Latina ha sido un continente poblado en su mayoría por inmigrantes de todos los tiempos; también, y sobre todo en los últimos años, ha habido, bien por razones políticas o económicas, fuertes movimientos de emigrantes, y tanto en un sentido como en otro, es un asunto que, por sus particularidades específicas y ubicación geográfica, puede caracterizar nuestra literatura. Cito dos libros que de manera diferente abordan los flujos migratorios: Stéfano, de la argentina María Teresa Andruetto nos lleva por el desarraigo de los que, dejando su país, llegaron al continente; y Mi tesoro te espera en Cuba, (Premio de la Ville de Cherbourg, 2001, en Francia), del cubano Joel Franz Rosell, que narra una entretenida aventura motivada por el encargo que un antiguo emigrante le hace a su nieta cuando esta tiene la oportunidad de ir a conocer la isla.

Incursión en hechos sui géneris

La adopción, por ejemplo, de niños, hijos de izquierdistas o simples personas progresistas, por parte de oficiales en época de las dictaduras militares, es un hecho muy significativo de la historia reciente de nuestro continente y ha sido trabajado en textos realistas y con el dramatismo inherente al asunto, y también en planos más lúdicos, pero no menos críticos. En el primer caso cito la novela para jóvenes: La soga, del argentino Esteban Valentino, y como ejemplo de la segunda vertiente, un libro de mi autoría: Vueltas de vida revueltas, finalista en la edición 2001 del Concurso Internacional Julio C. Coba, de la editorial Libresa.

CONSIDERACIONES FINALES

Constituyen estos planteamientos, el esbozo de algunas ideas con respecto a la literatura infanto juvenil latinoamericana, ideas que no pretenden ser definitivas, sino más bien motivación para estudios posteriores del tema, tarea que deberá ser priorizada por la Academia Latinoamericana de Literatura Infantil.
La Academia Latinoamericana de Literatura Infantil fue creada en 2002 durante la celebración en Ayacucho de un Taller Internacional al que asistían representantes de Uruguay, Cuba y Perú. La preside la doctora uruguaya Sylvia Puentes y actualmente cuenta con secciones nacionales en Chile, Ecuador, Perú y Uruguay y, en proceso de formación en Bolivia, Cuba, Argentina, Panamá y México. Uno de los objetivos de esta institución es precisamente el estudio e investigación de la literatura del continente; sus miembros, entonces, tendrán la tarea de profundizar en el tema para encontrar otras aristas lingüísticas y/o estilísticas que la caracterizan y definen como un hecho artístico particular.

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BIBLIOGRAFIA

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ANDERSON, B. citado por Juan Antonio García Borrero en Sobre el discurso audiovisual de la diáspora. Revista La Gaceta de Cuba, nº 3, mayo-junio/06. Ciudad de La Habana. Cuba.

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BODOC, L. La Saga de los confines : Los días del venado, Los días de la sombra y Los días del fuego. -- Buenos Aires : Norma, (2000-2004).

BRAVO-VILLASANTE C., Historia y antología de la literatura infantil iberoamericana. Editorial Everest. León. España. 1987.

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MESA, I. TrapiZonda. -- La Paz : Alfaguara, 2006.

MURILLO, J. Renancó y los últimos huemules / José Murillo, Ana María Ramb. -- La Habana : Casa de las Américas, 1975.

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PARADA DE BROWN, L. Los anónimos. -- La Paz : El autor, 1995.

PEÑA MUÑOZ, M. Había una vez… en América. -- Santiago de Chile : Consejo Nacional del Libro y la Lectura, 1997.

RENDÓN ORTIZ, G. Grillito Socoyote en el Circo de Pulgas. -- La Habana : Casa de las Américas, 1984.

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ROSELL, J. F. La literatura infantil latinoamericana: una hoja de vida. -- En Revista Latinoamericana de Literatura Infantil, nº 2, julio-diciembre de 1995. Bogotá.

ROSELL, J. F. Mi tesoro te espera en Cuba. -- Buenos Aires : Sudamericana, 2002.

SKARMETA, A. La composición. -- Caracas : Ekaré, 1998.

URIBE, V. Panorama de la literatura infantil en América Latina / V. Uribe, M. Delon. -- Caracas : Parapara, 1984.

VALENTINO, E. La soga. -- Buenos Aires : Del Eclipse, 2006.

VASCO, I. Paso a paso. Vuelve, papá. -- Bogota : Panamericana, 1997.

Navidades para un niño cubano / Varios. -- La Habana : Ministerio de Educación, 1959.

Catálogo de Libros Infantiles y Juveniles Iberoamericanos. -- Salamanca : Fundación Germán Sánchez Ruipérez, [19--]

Se hace camino… / Escritores e ilustradores latinoamericanos del libro infantil y juvenil. 27º Congreso IBBY. -- Bogotá : Fundalectura, 2000.

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* Luis Cabrera Delgado nació en 1945 en Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus, Cuba).
Es Narrador, dramaturgo y escritor radial y graduado de Psicología en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas en 1966.
Ha obtenido importantes reconocimientos por su obra para niños y jóvenes, tanto en Cuba como en el extranjero.
Entre sus libros publicados se encuentran: Antonio el pequeño mambí, Tía Julia, Carlos el titiritero, Catalina la maga, Raúl, su abuela y los espiritus, Cuentos de Jarahueca y Vino tinto y perejil, cuentos suyos aparecen en diversas antologías y libros de texto de enseñanza primaria en Cuba.
Su obra ha sido traducida a varios idiomas. Ha ganado premios y distinciones en certámenes literarios en Cuba, España, Aregentina y Colombia. Actualmente reside en Santa Clara.


ENTREVISTA AL ESCRITOR FERNANDO SORRENTINO

Nació en Buenos Aires el 8 de noviembre de 1942. Es profesor en letras y tiene publicada una extensa obra narrativa, en la que se cuentan algunos títulos dedicados al público más joven: Cuentos del Mentiroso, La recompensa del príncipe, Historias de María Sapa y Fortunato, La venganza del muerto, Aventuras del capitán Bancalari, Cuentos de don Jorge Sahlame, El Viejo que Todo lo Sabe, Burladores burlados.

El Mangrullo: -¿Cómo te gustaría empezar?

Fernando Sorrentino: -Con recuerdos de la lejana infancia: desde que aprendí a leer, fue como si algún bichito invisible me hubiera picado e inoculado un líquido mágico que me llevó a encontrar un placer ilimitado en las creaciones literarias (naturalmente, en las accesibles a mi corta edad de entonces). Me seducían todas las historias que caían en mis manos: recuerdo esos entrañables libros de las editoriales Sigmar o Molino, u otras, que traían adaptaciones abreviadas de clásicos universales como Los viajes de Gulliver o Robinson Crusoe o cuentos de Las mil y una noches…, también los tomos anaranjados de los cuentos de Constancio C. Vigil: El casamiento de la comadreja, Los ratones campesinos, Misia Pepa… En fin, estoy seguro de que, antes de cumplir diez años, yo ya había leído una considerable cantidad de bellas historias.

EM: -Digamos, el típico aprendizaje del lector…

FS: -Tal cual: el proceso natural que nos va llevando de un libro a otro, y de éste a un tercero, y así sucesivamente, mientras se va afinando nuestro gusto y se va haciendo más perspicaz nuestro discernimiento. Luego vinieron los libros “juveniles”: Salgari, Verne, la serie de Bomba, Las minas del rey Salomón, El mundo perdido, qué sé yo cuántos más, que ya he olvidado por completo…
Hasta que, teniendo yo doce años y estando en el último grado de la primaria, un chico vecino, en la vereda de nuestra cuadra, me dona graciosamente -como sacándose un estorbo de encima- un libro que le habían regalado a él para su cumpleaños; me dice que es muy largo y que no tiene ganas de leerlo pues lo aburre. Es un libro de tapas duras, de la colección Robin Hood. De que es muy largo, no caben dudas: ¡unas quinientas páginas! Pero, ¿aburrido…? Empecé a leerlo y me quedé, literalmente, absorto, atrapado y fascinado por lo que ese libro maravilloso me estaba narrando, y, cuando llegué a la última página y a la palabra FIN, pensé “¡Qué lástima que se terminó!”.
Bueno, ese libro es David Copperfield, y en mi cerebro se produjo una especie de clic: comprendí que toda la literatura que yo había leído hasta entonces, a pesar de lo meritoria que podía ser, militaba en una suerte de “Primera B” de la narrativa, y que David Copperfield (con su riqueza infinita de peripecias y vivencias, de detalles y matices psicológicos) pertenecía, sin duda, a la “Primera A”. Y, gracias a que Dickens me mostró esa diferencia, creo que, cuando empecé el secundario, mi facultad de discernimiento estaba ya bastante aguzada como para ser crítico de los textos que nos proponían los docentes.
Recuerdo que la desatinada profesora de Castellano de primer año pretendió que cumpliéramos la misión imposible de leer un libro que no se puede leer: La guerra gaucha; ya en ese momento me forjé la idea de que era un texto indigerible. El profesor de segundo año -una mezcla de burócrata y de vivillo, que trabajaba un día y faltaba tres- nos hizo comprar (sólo eso: comprar, sin ningún trabajo posterior de lectura ni de nada) Don Segundo Sombra y Pago Chico: el primero me gustó bastante; el segundo continúa pareciéndome la obra de una persona de escasas luces literarias.

EM: -¿Cuándo empezaste a escribir?

FS: -Siempre intenté escribir, pero, por supuesto, me faltaban experiencia, recursos, vocabulario, cultura, práctica, lucha, entrenamiento, etcétera, etcétera. De manera que ese largo aprendizaje consistió en equivocarme primero y en destruir luego las páginas erróneas. Inclusive mi primer libro, La regresión zoológica, es bastante malo, pues, a pesar de que lo escribí entre los 22 y los 25 años, es evidente que todavía me faltaba mucha pericia y me sobraban equivocaciones. Advertir mis propios errores me ayudó muchísimo. Ahora podría decir que, a partir de mi segundo libro, Imperios y servidumbres, que es de 1972, estoy más o menos conforme con lo que fui publicando desde esa fecha hasta el día de hoy.

EM: -Cuando escribís para niños o adolescentes, ¿tomás algún recaudo especial?

FS: Escriba para quien escriba, mi regla de oro es ¡No aburrirás!, pues, por mi propio sufrimiento de lector, sé cuán horrible e irritante es leer historias aburridas.
Entonces, trato siempre de escribir historias entretenidas, historias que empiecen y que terminen, y en las cuales ocurran hechos: procuro que el lector se sienta impulsado a continuar la lectura. Dicho de otro modo, intento escribir las historias que a mí me gustaría leer, y entonces las tengo que escribir con fluidez, sin esfuerzo y gozosamente. Pues -pienso-, si yo sufriera y me aburriese al escribirlas, ¡cuánto más sufrirá y se aburrirá el desdichado lector al leerlas!

EM: -Gracias por este "regalo" porque así considero que los lectores de El Mangrullo recibirán esta entrevista.


EL LIBRO COMENTADO



I

PUENTES de Oyenard, Sylvia. El cuento y los cuentacuentos / Sylvia Puentes de Oyenard. – 7ª ed. aumentada. -- AULI : Montevideo, 2004. – 168 p. ; 23 cm. –ISBN 9974-552-68-0.


Como su título lo indica, la autora profundiza la temática del cuento y su clasificación, de acuerdo con las características específicas de cada tipo narrativo. Pero además, podemos inferir que trata acerca del arte de narrar (los cuentacuentos). Divide la obra en tres partes bien definidas: 1.- El cuento. 2.- Había una vez… 3.- Para cuentacuentos.
Sylvia Puentes de Oyenard se muestra como una autora creativa, porque si bien es ésta una obra de estudio, ella pone su toque mágico, desde donde plasma la idea de un aprendizaje a partir del juego, de las historias, de los cuentos que alguna vez nos deleitaron y nos hicieron emocionar, sonreír, volar.
Al abrir el libro nos encontramos con la imagen de una joven corriendo con un pie descalzo y un zapatito de tacón. Ya, esa sola mirada nos transporta al mundo donde la autora quiere llevar al lector. Ese solo detalle se reitera en algunos lugares, idéntico: o con formas de personajes salidos de los cuentos, a pie de página, o bien portando un cartel como el que dice:

USTED

Ud. Que es una persona adulta
-y por lo tanto-
sensata, madura, razonable,
con una gran experiencia
y que sabe muchas cosas
¿qué quiere ser cuando sea niña?

Jairo Anibal Niño - pág. 78

La muchachita que bien puede ser la Cenicienta moderna va empujando un cartel que resume la idea de lo que es el contar y el escuchar o leer un cuento. Desde esa apertura, partimos con el primer tema hacia la aproximación de los distintos tipos de cuentos folclóricos: de animales, maravillosos, de chistes o historietas, de fórmula, teniendo en cuenta las investigaciones de Antti Aame y Smith Thompson.
Asimismo la división de los cuentos literarios en: parafolclóricos, románticos, realistas y surrealistas.
Con un profundo conocimiento de los temas se interna en los orígenes del mito. Dice: “El mito se encuentra en la aurora del hombre y de la creación literaria”.
Expresa que, según teorías, los mitos y los cuentos de hadas tienen en común un lenguaje simbólico “que se dirige, consciente o no a nuestra esfera síquica”. Analiza los cuentos de hadas, tomando como base conceptos de Pisanty, las funciones de acuerdo con Propp, Todorov y Rodari, ya entre los más contemporáneos investigadores.
Menciona las características de los cuentos folclóricos, los literarios, las leyendas, sagas y fábulas. Oyenard rescata el valor de los cuentos tradicionales y concluye que son indispensables “para el crecimiento sicoemocional armónico”.
A continuación explica sobre la vigencia del cuento Cenicienta a partir de las distintas significaciones del zapato en casi todas las culturas milenarias y la permanencia en nuestra cultura en la versión moderna de Perrault con el zapato de cristal.
En la segunda parte”Había una vez…”se explaya con las dimensiones de la narración y del narrador. Dice la autora:
“En una época tan plena de cambios y pautada por el auge de la comunicación, no resulta extraño que una forma de entrega tan íntima y personal como la narración en vivo, esté proyectándose cada día más en las diversas comunidades y revitalizando un oficio que nació con el hombre y está presente en las comunidades que conservan su patrimonio cultural.” pág. 31
El narrador madre, abuela, adulto en general, a través de ese arte tan mágico, establece una relación de afecto con el niño. La autora se apoya en otros autores como Sara Cone Bryant, Sawyer, asociaciones de narradores de distintos países, la tradición japonesa que distingue dos géneros narrativos orales como el Rakugo y el Kodan.
Al hablar de las narraciones se resume en este pensamiento la idea madre de su obra: “Narraciones que perduran en el alma niña, porque conmocionan el silencio y lo pueblan de luces, ternura, resplandor.” pág. 33
Oyenard se dedica en esta segunda parte a exaltar los valores, características y objetivos de un club de narradores como el AULI. Expresa con claridad el cómo, dónde y a quién contar; se explaya acerca de las condiciones que benefician la narración; el cuento a narrar, etc.
En la tercera parte brinda una selección de poesías y cuentos para los más chicos y para los más grandes, con un exhaustivo criterio, una amplitud de pensamiento y un conocimiento profundo del alma infantil.
En definitiva, una obra valiosa, para docentes, padres y adultos que quieran aprender deleitándose al correr de estas páginas, que enseñan a través del placer del leer.

II

MESA de Inchauste, Isabel. El espejo de los sueños / Isabel Mesa de Inchauste ; ilustraciones Alejandro Salazar. -- La Paz : Alfaguara, 2004. -- 184 p. : il. col. ; 20 cm. -- ISBN 99905-2-042-9.


Este libro es una recreación de mitos de los pueblos originarios de América.
La autora, con profundo conocimiento del tema, hace actuar a los dioses como principales protagonistas.
Está dividido en tres partes: Mitos de los lagos, Mito de las montañas y Mitos de las selvas.
Aparecen entonces dioses como Wiracocha, “El hacedor del Mundo”, perteneciente a la cultura quechua. Relata la historia de este dios, que no tenía padres porque fue engendrado por el mar. Y relata cómo fue creando a los primeros hombres, cómo los fue trabajando, haciendo y rehaciendo. Les ordenó que cumplieran con un precepto. Los hombres no lo cumplieron y el mundo se trastocó. Como castigo, Wiracocha mandó el diluvio sobre la Tierra hasta que no quedara ningún hombre. Una vez pasado el diluvio, apareció la primera isla, que la llamó Isla del Sol. Y Wiracocha volvió a crear a los hombres, pero perfeccionando su creación.
La autora relata paso a paso la creación de la Tierra. Pasó a Tihuanaco y creó al hombre con polvo de tierra y le dio vida. Él les habló, les rogó que fuesen buenos y les predijo lo que les sucedería. Entre otras, que vendrían seres diciendo que eran él. No debían creer en ellos. Luego se alejó perdiéndose en entre la espuma del mar.
En Los mitos de la montaña, una de las historias es la de la Virgen–Cerro, en donde habla de la Villa Imperial de Potosí. Presenta al Cerro de Potosí en toda su magnificencia y cuenta que los indígenas le llamaban “Coya”, que quería decir “Reina”. Era la Pachamama, a quien ellos le ofrendaban sus ritos cada año, para que las cosechas fueran buenas.
En los Mitos de la selva, aparecen “Los hermanos divinos”, “La sirena del Parapeto” y “El duende del Gran Chaco”. En estas historias aparecen los dioses creadores de la selva y explican la enorme variedad ecológica de estas tierras.
En cada historia hay un excelente contenido y un tono poético que atraviesa cada una de ellas. De sus páginas brota el amor por la cultura de los pueblos de nuestra América y la necesidad de transmitirlo a las nuevas generaciones. Cada historia es una aventura diferente, una emoción diferente y una forma de ver y de expresar la riqueza de los distintos suelos y paisajes que nos rodean.
Acompañan con sentido estético y fuerza de imágenes, las ilustraciones de Alejandro Salazar.


CARTAS DE LECTORES/AS


Estimada Raquel, como siempre El Mangrullo con temas de interés, como el artículo de Luís Cabrera Delgado.
Te felicito por tu constante empeño en ofrecer un amplio espectro de la Literatura Infantil Juvenil en un marco de calidad y seriedad, generosamente ofrecido a pasar de que "ardua es la lucha".
Un cariñoso saludo,

Hebe Zemborain


EL BUZÓN LOCO


I

CALVIMONTES, Velia. Babirusa y tres tristes . Velia Calvimontes ; Ilustraciones Mónica Rimassa. -- Cochabamba : Ailev, 2004. -- 114 p. : il. ; 17 cm.


Velia Calvimontes nos regala seis cuentos breves que recorren el camino de la vida y nos empuja a cruzar la línea que separa la realidad de lo fantástico.
En los “tres tristes”, que inician el libro, nos enfrenta con la cruda realidad, la muerte, la enfermedad y la pobreza sin un rescate final. Y, si bien “la tristeza es parte de la vida” y “nadie puede eludir ciertos momentos de profunda pena”, la diferencia entre la realidad y la ficción radica en la utilización de metáforas porque de lo contrario el lector no sabrá si está frente a un cuento, una anécdota o una noticia policial.
La segunda parte nos permite distendernos con la recreación de tres cuentos clásicos donde se mezclan los tiempos pasados de “había una vez” con el presente y las protagonistas modifican el desarrollo de la acción para ajustarlo a sus deseos y conveniencia.

Esther Cantatore

II

FERRARI, Andrea. También las estatuas tienen miedo / Andrea Ferrari ; ilustraciones de Pablo Bernasconi. -- Buenos Aires : Alfaguara, 2006. -- 152 p. : il. ; 20 c. -- (Colección Azul) -- ISBN 987-04-0527-4.


Una novela realista que, a través de una trama simple y lineal, va plasmando la vida de los preadolescentes, sus vivencias, preocupaciones, lenguaje y gustos: la preadolescencia es el problema que vertebra la acción, la manera como una niña comienza a madurar y a recorrer el camino de su crecimiento.
Para crear un clima adecuado y darle verosimilitud al relato, Andrea Ferrari va creando una atmósfera donde aparecen aspectos de la vida de la protagonista, que va relatando esta etapa de su vida, ordenándola en núcleos narrativos que despiertan el interés del lector. Así aparece la separación de los padres y los sentimientos que esta situación genera en la protagonista por la ausencia prolongada del papá, la necesidad de aumentar el presupuesto doméstico, los problemas escolares, el chico que le gusta y, acompañando la acción, un personaje insólito que la ayuda a superar sus dificultades.
Los problemas sólo sirven de escenario, sin ahondar demasiado en ellos, sino que acompañan la historia de manera natural y creíble.
Como personaje secundario interviene un chico de la calle, agregando un toque de realismo.

Florencia M. Torres

III

LARDONE, Lilia. Los Picucos / Lilia Lardone ; ilustraciones Constanza Clocchiatti. -- Córdoba : Comuni-arte, 2006. -- [32 ca.] p. ; il. col. ; 20 x 22 cm. -- (Colección Vaquita de San Antonio / dirección de colección Graciela Pedraza). -- ISBN 987-602-013-7.


A lo largo de toda la historia, Moncho busca picucos en forma casi obsesiva, ya que la carencia de ellos le impide continuar con su vida cotidiana: no juega, no hace los deberes, no puede concentrarse en el estudio y hasta cambia de humor.
“Pero Moncho está dispuesto a revolver cielo y tierra hasta encontrarlos. ¡Y en la búsqueda de los Picucos no se dará por vencido!”, según se lee en la contratapa y el lector queda con la sensación de que conseguir picucos es una meta en la vida de Moncho, una adicción incontrolable a la cual se aferra sin importarle que para ello deba renunciar a sus amigos y a todo lo que conforma la vida normal de un niño.
El relato termina cuando Moncho encuentra unos poquitos y piensa, “Y a lo mejor, antes de que se me gasten, la fábrica vuelve a funcionar”. Un final abierto que no aporta una resolución al conflicto. Tampoco queda claro qué son los picucos, pero sí que resultan primordiales en la vida de Moncho.

Lucila M. Torres

IV

NAGAO, Christiane Kazue.Tormenta = Tormenta / Christiane Kazue Nagao ; ilustraciones Lelis. -- Córdoba : Comunic-arte, 2006. -- [24 ca.] p. ; il. col. ; 27 cm. -- (Colección Los niñosa del Mercosur / dirigida por Graciela Pedraza). -- ISBN 987-602-017-X. -- (Segundo Premio 2° Concurso de Cuentos Infantiles Los Niños del Mercosur).


Los cuentos populares, los mitos y las leyendas que anidan en cada región son el patrimonio de sus pobladores; anónimos y colectivos, son su identidad, su cultura y su folclore y la oralidad se encarga de que pervivan como una memoria viva de su gente. Hasta que alguien atrapa las palabras y las plasma sobre el papel.
Así, Christiane Kazue Nagao nos regala esta historia “tormentosa” donde se conjugan dos culturas: la del inmigrante y la de la tierra que lo acoge.
No hay explicación lógica para los sucesos que vive el yo-narrador-niño y protagonista. Tampoco la busca ni trata de entender lo sucedido, sino que simplemente los acepta como algo tan natural como la misma tormenta que da el marco justo para el relato, creando una atmósfera de miedo y suspenso.
El lector acepta de inmediato este pacto ficcional para sumergirse de lleno en la historia que, entonces, resulta creíble.

Delia M. Gualco

V

ESTIVILL, Eduard. Lila / Dr. Eduard Estivill, Monstse Domènech ; ilustraciones Purificación Hernández. -- Barcelona : Beascoa, 2005. -- [ca. 36 p. : il. col. ; 21 x 27 cm. -- ISBN 84-488-2199-8. -- (Con cuaderno pedagógico para padres).


ESTIVILL, Eduard. Lila va al cole / Dr. Eduard Estivill, Monstse Domènech ; ilustraciones Purificación Hernández. -- Barcelona : Beascoa, 2005. -- [ca. 36 p. : il. col. ; 21 x 27 cm. -- ISBN 84-488-2200-5. -- (Con cuaderno pedagógico para padres).


Ambos libros comienzan con el relato de un día en la vida de una niña llamada Lila. En el primero, Lila concurre al Jardín de Infantes y en el segundo ya está en la escuela primaria donde debe adaptarse a la nueva modalidad escolar.
Lila es un yo narrador-protagonista que expresa el sentir infantil respecto de cada situación. Entonces cabe la duda de si estos libros son para los niños o para los padres porque a través de la mirada de Lila el adulto puede interpretar lo que ellos sienten y piensan.
Pero el comprender su enfoque no es suficiente como para saber qué actitud deberán tomar frente a los hechos, Entonces la segunda parte del libro está explícitamente dedicada a los responsables de la educación de Lila y se titula Cuaderno pedagógico. El primero subtitulado: Los hábitos en los niños y, el segundo, La adaptación escolar.
Más que un “cuaderno pedagógico”, se trataría de un recetario donde se advierte de entrada que “los hábitos se aprenden a través de la repetición”. Una de las definiciones que da el Diccionario de la Real Academia Española es: “hábito (Del lat. habitus). 2. m. Modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”. Así es como, luego de leerlos, se llega a la conclusión de que estamos frente a dos excelentes libros que adhieren a teorías pedagógicas conductistas, donde el estímulo-respuesta va formando conductas habituales apropiadas para un buen adiestramiento infantil. Sin embargo, para aquellos que consideren beneficioso la formación de hábitos, hay que recordar que cuando desaparecen los estímulos, también pueden desaparecer los hábitos. Por este motivo, aquellos adultos que prefieren educar antes que adiestrar, podrán abstenerse de esta lectura.

Ana María García


NOTICIAS

A todos los lectores de El Mangrullo:

Quiero comunicarles una triste noticia: el 11 de diciembre de 2006, falleció el escritor de cuentos para niños y adolescentes Aldo Oscar Tibaudin. Un hombre dedicado a la Literatura desde su juventud, que es lo mismo que decir, dedicado a los niños. Su vida fue un andar por los caminos de nuestro país, los más alejados, con su jeep cargado de libros de autores argentinos, como un verdadero bohemio. Nunca quiso viajar hacia otros países, porque quería conocer todos los caminos del suyo. Amigo de todos, autores, docentes y niños, llevó sus anécdotas, sus cuentos y su alegría a las escuelitas más alejadas, donde muy pocos llegaban hasta allí.
Ha publicado más de 20 libros., entre ellos, Horas felices, premiado por el Fondo Nacional de las Artes en 1963; El juguete del rey, La alcancía de los sueños, La bolsa de colores, que recibió el premio único Municipalidad de la Ciudad d Buenos Aires en 1977.
Aldo Tibaudin era un soñador y un niño. Solía hablar con las hormigas, los perros las estrellas, las flores y todo lo que lo comunicara con la naturaleza.
Nacido en la Capital, pasó sus últimos once años en General Belgrano, Provincia de Buenos Aires. Desde allí siguió escribiendo y publicando su revista Hombre y camino, acompañado en ese esfuerzo por su mujer, Luisa Keil. Publicaba cuentos y poemas de escritores conocidos y desconocidos, como una forma de intercambio entre gente que deseaba expresarse a través de las letras.
Amigo de la infancia, poeta y soñador, ha valorado siempre la amistad y la sencillez. Su sensibilidad hace que sus cuentos posean la magia de deleitar a los niños y a los mayores, porque no tienen edad. Es el legado que nos dejó, para seguir viviendo en cada árbol, en cada mariposa, en cada niño que sonrió con sus cuentos o sus ocurrencias.

Zulma E. Prina


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