EL MANGRULLO


Año 1 Número 9 - 1 de abril de 2001
Editora responsable: Raquel M. Barthe
mangrullo@sion.com
www.angelfire.com/stars/rbarthe

Revista dedicada a la Literatura Infantil y a la Lectura
Desde 1997, la primera revista virtual argentina en su especialidad
Un espacio de todos y para todos

El Mangrullo en Internet
usuarios.sion.com/mangrullo

ISSN 1666-3403 (correo electrónico)
ISSN 1666-3411 (en línea)

«Porque todos los niños deben tener libertad para leer y leer para ser libres.»
Raquel M. Barthe

(Este boletín se publicó por primera vez, bajo el nombre de El Mirador, en Cuba en diciembre de 1997 y ahora se reedita en la lista El Mangrullo y en Internet.

Premio Pregonero a Periodismo en Internet 2007; Premio Nacional Madre Teresa de Calcuta Edición 2007, por el esfuerzo que significa hacer una revista electrónica, actualizarla, mejorarla y ponerla para el disfrute de todos, fomentando la lectura de niños y jóvenes en el gran y ancho mundo virtual y Premio Nacional y Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil: «La Hormiguita Viajera» Edición 2011.

Las notas firmadas expresan ideas y opiniones que son responsabilidad de los firmantes y que no representan necesariamente las ideas y opiniones de EL MANGRULLO.
Para su reproducción, solicitar autorización a la dirección de esta publicación.

Los artículos de esta publicación no pueden ser reproducidos ni en todo ni en parte, ni registrados en, ni transmitidos por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia, impresión de cualquier tipo o cualquier otro, sin el permiso previo, y por escrito, de su editora.


SUMARIO:

1 - SELECCIÓN EN LA BIBLIOTECA : QUÉ CRITERIO ADOPTAR, por Raquel M. Barthe
2 - ESCRITORES DE VANGUARDIA : REPORTAJE A ANDREA LOESCHER
3 - EL RINCÓN DEL CUENTO: La farola encantada, de Raquel M. Barthe
4 - QUÉ LEER: dos libros recomendados
5 - CONCURSOS
6 - EFEMÉRIDE


SELECCIÓN EN LA BIBLIOTECA: QUÉ CRITERIO ADOPTAR

por Raquel M. Barthe

Cuando se trata de seleccionar, es importante determinar cuál será el criterio a seguir. La elección de estos criterios no difiere mucho en el sector editorial. Así, en una editorial puede adoptarse el criterio de la producción de libros de gran consumo para satisfacer la demanda del público y, en la biblioteca, dar espacio sólo a aquéllos que son masivamente consultados (polo comercial).
El criterio opuesto es el de la creación (polo cultural).
A nivel editorial, este criterio es sostenido por el mecenazgo y las subvenciones del estado.
En una biblioteca es acorde a la política que rige su accionar y que determina su perfil.
El primer criterio responde a una lógica financiera y amenaza con marginar definitivamente todas las tentativas de reconstruir una cultura popular y un pensamiento político que no estuviesen por entero sometidos a ella.
El segundo criterio responde a una política cultural de defensa de los autores nacionales de vanguardia (entiéndase literalmente) que, de no ser así, nunca llegarían a consagrarse.
No olvidemos que escritores como Horacio Quiroga y poetas como Oliverio Girondo (y casi todos los autores consagrados) han tenido, en sus comienzos, que pagar sus primeras ediciones.
Tomo como ejemplo el genero literario "poesía".
La poesía no es, desde el punto de vista de una lógica financiera, un negocio rentable para una editorial y, por lo tanto, casi ninguna se dedica a editarla, salvo casos muy consagrados y de permanente vigencia (los "clásicos").
Debemos tener en cuenta que los artistas consagrados de hoy, fueron ayer los de vanguardia y, si eliminamos a los actuales autores de vanguardia, se producirá un vacío y no contaremos con nuevos escritores "consagrados". De esta manera, se corre el riesgo de agotar una parte de las fuentes de su desarrollo a largo plazo y eliminar generaciones enteras de poetas.
Y, en el caso especifico de la poesía, estaríamos condenando a todo un género literario a su extinción: ¿Qué sabemos de estos poetas de vanguardia? ¿Qué oportunidad les da nuestra ignorancia? ¿Cuántos de ellos han sido galardonados por su producción, que sólo conocemos a través de sus modestas publicaciones?
Sin embargo, no se duda en conservar libros que ocupan un lugar de éxito en las librerías, sin tener en cuanta la diferencia entre un "éxito editorial" y un "éxito literario". Entonces, autores del momento son valorizados nada más que por una cuestión de marketing sin advertir su falta de calidad.
Si en una biblioteca adoptamos el criterio de selección por "calidad literaria", cabe preguntarse quién está capacitado para determinar esos valores literarios y en qué consisten.
Generalmente, en una editorial, la selección de originales también se halla en manos de "expertos" que, sin embargo, rechazaron Cien años de soledad. ¿Quién, entonces, puede considerarse con autoridad suficiente como para realizar la selección?
Se supone que una de las ventajas de consultar una biblioteca es poder encontrar material que no se encuentra habitualmente en las librerías y poder realizar, en base al mismo, trabajos de investigación.
La biblioteca debe hacer selección en sus compras, teniendo en cuenta las desideratas y las novedades, ya que el presupuesto y el lugar en los estantes exigen que sólo se compre lo "mejor". Pero, determinar qué es lo "mejor" resulta subjetivo: ¿"mejor" en qué o para quién?
También se hace necesario, a fin de lograr espacio físico para los nuevos libros, seleccionar el fondo de obsolescencia que pasará a depósito. Se considera obsoleto todo aquel libro que ya no satisface las necesidades del usuario o que ha dejado de estar de acuerdo con el perfil del usuario o de la biblioteca, pero nunca se puede hacer una selección basándose en la calidad literaria o en la ideología del contenido de los libros porque, en estos casos, la selección se transforma en "censura" y esta censura es el resultado de una atmósfera autocrática que, de ninguna manera, concuerda pon el espíritu de libertad que debe imperar en una biblioteca.

Bibliografía consultada: Gèze, François.--. ¿A donde van las ediciones francesas?


ESCRITORES DE VANGUARDIA

Continuamos con los jóvenes escritores.
En El Mangrullo N° 2 me dediqué a los "libros por y para chicos".
Publiqué una breve bibliografía de libros escritos por ellos y para ellos y un reportaje a quien entonces fuera un "niño escritor".
En este número rescato a otra de aquellas "prometedoras escritoras del futuro".
Ella tuvo la gentileza de hacernos llegar una presentación personal y una muestra de su obra literaria:

"Mi nombre es Andrea Loescher.
Tengo 19 años y estoy haciendo dos carreras.
Por un lado estudio el profesorado de inglés (2do. Año) y por el otro estudio Música (Prof. de guitarra, 3er. año).
Durante el año doy clases particulares de ambas cosas y canto en un coro vocacional.
Desde la publicación de mi cuento* no participé en ningún otro concurso ; solo escribí algunas otras cosas que tuvieron una respuesta muy positiva entre gente de mi edad, sobre todo, que se sentían identificados.
Con respecto a Un sábado mágico**, me pareció una muy buena experiencia y me parece que es algo que deberían seguir incentivando en niños y adolescentes porque muchas veces pasa que es difícil ponerse a escribir algo porque sí, y se hace más fácil cuando uno está impulsado por alguien o algo, como en este caso fue el concurso.
Creo que la producción infantil forma parte de la literatura, totalmente.
Así como un adulto expresa sus ideas y usa su imaginación para crear una historia, o una poesía, un adolescente y un niño también tienen su visión de la vida y desde un punto de vista diferente, quizás más interesante por ser más inocente o tal vez más creativo.
Sería lindo, en mi opinión, que hubiera más publicaciones de chicos porque, seguramente, hay muchos futuros escritores de los que nade está enterado y, tal vez, nunca se entere.
Agradezco que me hayan tenido en cuenta para este reportaje y agrego algo que escribí hace 2 años, que sigue describiendo mi mirada de la vida, y la de muchas otras personas.

Siéntate a escuchar, y escucha.
Tiempo sin tiempo
vida llena de vida.
No te expliques demasiado,
tan solo observa a tu alrededor
y piensa.
Piensa que todos estamos solos,
porque aunque nos rodee una multitud
nadie puede meterse dentro nuestro.
Cada uno es como una casita cerrada,
con algunas ventanas.
A través de ellas vemos parte de lo exterior,
y los demás ven parte de nuestro interior,
pero solo parte.
Nadie sabe con exactitud
qué es lo que estoy pensando ahora
aunque lo escriba en este papel.
Nadie sabe cuál es mi imagen de la vida,
qué recuerdos tengo adentro
y qué significan;
qué visión del presente tengo
y qué significa;
qué sueño para el futuro y cómo imagino
la vida después de la vida,
y qué significa.
Porque cada uno en realidad
no sabe ni quién es,
ni cómo es, ni por qué es así
quién es el que decidió
que estuviéramos aquí,
y cuándo nos iremos
y adónde, y por qué.
Todo es un eterno misterio
y cada uno va dentro de su misterio.
Me intrigan los misterios,
me intriga la vida...

_______________________

* Un sábado mágico / Andrea Loescher. - En: Cuentos por niños. - Buenos Aires : Tu Llave, 1991. - p. 15-17 - ISBN 950-706-027-8
** Concurso 1990, categoría única. - Mención.

_____________

Tanto Andrea como yo, esperamos que se comuniquen para hacernos saber sus opiniones sobre El Mangrullo.


EL RINCÓN DEL CUENTO

La farola encantada

Por Raquel M. Barthe

2do. Premio Raimundo Susaeta 1987

¿Por qué quedó encantada precisamente aquella farola? Esa es una laaarga historia...
Resulta que la Convención Centenaria de Hadas estaba por realizarse en esos días y, como era habitual, todas las hadas del Universo decidieron ir.
¡Qué tránsito aéreo! El cielo se llenó de hadas que volaban desde aquí y allá...
Una de las hadas, cansada por la larga travesía, se sentó un rato sobre una farola que iluminaba una de las tantas avenidas de una de las tantas ciudades. En definitiva: una farola cualquiera.
Sin embargo este hecho sin importancia la convirtió de la noche a la mañana en una farola especial; muy especial.
Sucedió que el hada, algo descuidada, enganchó su vestido al reanudar el viaje y allí quedó prendido un trozo muy chiquito de tela, tan tenue y delicado, que era imposible verlo desde abajo.
Pero ese pedacito de vestido conservaba la magia y el encanto de su dueña y, aunque nadie lo viera, encantaba todo aquello que estaba a su alcance.
Y así, poco a poco, los vecinos comenzaron a notar los singulares efectos: ese perro callejero que era una verdadera ruina, había pasado la noche bajo la farola y por la mañana... ¡se había transformado en un hermoso animal! Alguien lo adoptó y lo llevó a su casa: su suerte había cambiado.
¿Y el borracho que noche tras noche se abrazaba a la columna de la farola para no caer? Ahora estaba totalmente curado y ya no bebía una sola gota de vino.
También las comadres del barrio comentaban el noviazgo de Angelita y Pedro, ¡qué felices eran! Y se habían conocido bajo la farola.
Eran tantas las historias que se contaban, que la gente empezó a llamarla: "la farola encantada".
Su fama se extendió y muchos fueron los desdichados que llegaron desde otros barrios y otras ciudades y... por último, de otros países.
Venían en busca de "buena suerte" y hacían largas colas de espera hasta que les llegaba el turno de detenerse, aunque fuese unos pocos segundos, bajo la Farola Encantada.
Esta situación provocó el orgullo de los ciudadanos, ¡era la única “farola encantada” en todo el mundo! Y lucía tan despintada la pobrecita...
Por fin se llegó a una conclusión: la declararían "Monumento Público".
Entonces el intendente mandó remodelar y pintar la farola para que luciese mejor. Pero tantos cuidados echaron todo a perder. Sí, alguien, cepillo en mano y limpia que te limpia, encaramado en el último escalón de la escalera, descubrió el pedacito de tela y sin saber de qué se trataba lo arrancó y lo tiró.
Muy pronto la farola quedó limpia, pulida y pintada. ¡Reluciente! Pero nuevamente convertida en una farola cualquiera, incapaz de encantar a alguien.
Ya no había sueños que se convirtieran en realidad ni deseos que se cumpliesen bajo la famosa Farola Encantada. Las Cenicientas de este mundo no se transformaban en princesas y los perros callejeros seguían tan pulguientos como siempre. Ni siquiera los zapallos se convertían en coches último modelo. ¡Nada!
La gente, desilusionada y con gran enojo, se iba entre lamentos y protestas.
Así, la fama de la Farola Encantada se fue perdiendo... y la historia terminó.
¿Terminó? ¡Quién sabe! Algunos afirman haber visto una paloma, con un extraño trozo de tela en el pico, volar cerca de allí y construir su nido en el árbol más viejo del parque.
Lo más curioso es que desde entonces el árbol vive cubierto de flores y es el preferido de los chicos que juegan bajo su sombra.

* En: Caminantes : lecturas 4 / Proyecto, dirección y edición e.d.b. – Buenos Aires : e.d.b., 2000. – 104 p. : il. col ; 27 cm. – (Colección 2° ciclo E.G.B), -- ISBN 978-9252-92-6 – (p. 60-61).


QUÉ LEER: dos libros recomendados

I

VEROLÍN, Irma. La Gata sobre el teclado / Irma Verolín. - Buenos Aires : Alfaguara, 1997. -- 160 p. il ; 20 cm. - ISBN 950-511-289-0


Recensión: "María es periodista y vive con Guaina, una gata que ha encontrado en la calle. Conoce a Francisco, un veterinario cuya conducta le resulta muy sospechosa y a quien decide investigar. Mas tarde, comenzara a recibir cartas de amor anónimas y los acontecimientos culminaran en un desenlace inesperado." (contratapa)

Estructura: novela para preadolescentes amena, ágil y bien narrada en primera persona por la protagonista.

Temática: tras una aparente superficialidad, la novela rescata la tercera edad con ternura y respeto en el personaje de la abuela; trata, además, temas como los prejuicios y la costumbre de juzgar al prójimo por las apariencias

Lenguaje: trata de parecer coloquial y cotidiano, pero se nota un buen trabajo desde lo literario. Prolijo y pulido.

II

BARTHE, Raquel Marta, 1943-. Abelardo, libretista genial / Raquel M. Barthe; ilustraciones interiores de Viviana Barletta. -- 2a. ed. -- Buenos Aires : Guadalupe, 1991. -- 48 p. : il. ; 19 cm. -- (Colección el mirador. Serie el balcón). -- Novela realista. -- Colección dirigida por la Dra. Dora Pastoriza de Etchebarne. -- Edad sugerida: desde los 10 años. -- ISBN 950-500-165-7


Recensión: Abelardo es un adolescente que vive en una isla del Delta del Paraná. Allí nace y florece su amistad con Isolina, una chica de la ciudad que visita la isla. Juntos viven la aventura de explorar una casa abandonada y comparten el secreto que guarda la misma.
Abelardo hace predicciones que se transforman en realidad, convenciéndolo de que es capaz de modificar el destino de sus seres queridos. Con ello se gana el apodo de "libretista genial".

PALABRAS CLAVE: Aventura - Novela realista -Misterio - Amor - Amistad - Solidaridad


CONCURSO

Está abierta la convocatoria para el Premio Fantasía Infantil 2001.
La información completa, bases y ficha de datos personales en:
http://www.fantasiainfantil.com.ar
fantasia@fantasiainfantil.com.ar


EFEMÉRIDE

2 de abril: DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO INFANTIL


Consultar el ndice

Arriba

Principal