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Myriam Nissensohn "Cuentos para leer en el café" (ISBN 987-02-0296-9) LA LEYENDA DEL CAMAHUETO
Camahueto: Animal fabuloso en la tradición Chilote y Mapuche que, a cumplir un año, sale de su cueva en la montaña y con su único cuerno arrasa todo lo que encuentra en el camino hasta internarse en el mar, siendo el polvo de su cuerno, una poderosa medicina para el dolor de los huesos. Una dosis excesiva podía volver loco o "encahuetado" al que la tomara. * ......Era un sueño con algunas escenas recurrentes. Siempre se encontraba en un país, del otro lado del océano, con habitantes de piel morena y pelo lacio que, curiosamente, hablaban español. Algunas noches se veía caminando, por una callejuela de piedra, en sentido contrario a una multitud que parecía correr asustada, como si estuviera escapando de algo y, en ese momento, se despertaba. Otras noches, en cambio, lograba avanzar inexorablemente atraído por una fuerza extraña mientras algunos, entre el gentío, le hacían señas desesperadas para que cambiara de rumbo uniéndose a ellos. ......Una noche, al cabo de un año, el sueño logró completarse. La misma multitud, la misma fuerza que lo empujaba en sentido contrario y, finalmente, con la sensación de haber recorrido un largo camino, se vió solo en una zona casi desértica. Contrastando con el suelo arenoso, un enorme ipil en plena floración brindaba su generosa sombra invitándolo a apoyar su cansada y dolorida espalda en el grueso tronco de color oscuro, semejante al de la piel de los hombres que había visto correr por la calle y, allí mismo, se quedó instantánea y profundamente dormido. ......Una escena increíble lo dejó completamente aturdido. Era noche de plenilunio; del fastigio de un cerro próximo al río, que corría rumboso llevando sus aguas al océano, surgió, con toda su incontrlable fuerza, un camahueto añal que arrastraba a su paso árboles y rocas con su brillante y poderoso cuerno. ......Sintió entonces resurgir toda la fuerza de las creencias de sus ancestros chilotes. Y con esa misma fuerza se incorporó en la cama, justo cuando había logrado montarse en el fabuloso animal y arrancarle el cuerno antes de que desapareciera, ya debilitado, en las aguas agitadas del océano. ......La fuerte imágen lo seguía acompañando. Necesitó mirar a su alrededor buscando confirmar que estaba realmente en su habitación. Tenía el puño de su mano derecha cerrado con fuerza, sintiendo aún la dureza y frialdad del cuerno. Fue aflojando cuidadosamente los dedos como temiendo perder algo precioso. Un puñado de polvo amarillo estuvo a punto de derramarse sobre las sábanas. ......¡ Polvo de cacho ! exclamó - pensando en un verdadero milagro para sus pobres huesos doloridos. Se levantó y preparó una infusión con una generosa dosis. Desde entonces anda el pobre "encahuetado" contando el sueño a una multitud imaginaria, de caras oscuras, que se le viene encima como una avalancha.
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