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Myriam Nissensohn "Cuentos para leer en el café" (ISBN 987-02-0296-9) EL CUMPLEAÑOS DE LA ABUELA
Joaquín y Lidia: los padres/ Laura y Angel: los hijos/ Doña Elisa: la abuela/ Pedro: amigo de Angel/ Elena: amante del padre / El colorado: jefe de Elena. ..... .......Estoy escuchando a Laura caminar por su cuarto ¿ se habrá despertado Angel ? - preguntó Joaquín a su mujer en medio de un bostezo - recordando que hoy le tocaba llevar los chicos a la escuela. ......Se quedó a dormir en casa de Pedro - respondió Lidia con voz somnolienta - . Joaquín se sintió molesto, tenía pocas oportunidades de hablar con su hijo. No me habías dicho nada - contestó - creí que ese tema estaba claro. Llegaste muy tarde anoche - dijo Lidia con un tono que presagiaba nuevas discusiones -. ......Joaquín prefirió no contestar, mañana festejarían el cumpleaños de su madre y eso ya predisponía mal a su mujer. Se había resignado a aceptar que nunca se tolerarían. ......Su hija Laura desayunó con él. Al verla pensó, qué gorda está...si apareciera algún chico que le gustara...pero, como siempre, ella tendría una crítica para cada uno. ......La dejó en la puerta del colegio y miró el reloj, decidió llamar a Elena para decirle lo bien que lo había pasado la noche anterior. También le mandaría unas flores, ya que no se verían en dos días. ......Lidia se levantó de mal humor. Encontró todo revuelto en la cocina. Dios mío, murmuro, dos desayunos y parece que hubiera pasado un regimiento. Tengo que preparar algo para mañana - se dijo -aunque de todos modos a mi querida suegra le va a caer pesado. ......Angel llegó tarde a la escuela, el papá de su amigo Pedro se había quedado dormido. Tenía hambre, contó las monedas, no le alcanzaban para comprarse algo en el quiosco, por suerte le quedaba un porro. Estaba por finalizar la hora de clase, pidió permiso para ir al baño. * ......Doña Elisa llegó puntual como de costumbre. Lidia había logrado tener todo listo y hasta puso unas flores en el centro de mesa. Hola mamá, feliz cumpleaños, - dijo Joaquín - abrazándola. Se acercaron los chicos: feliz cumple, abuela. Por último, Lidia con el regalo: -esto es para usted mamá- espero que le guste. ......Se sentaron a la mesa. Doña Elisa arrancó con su habitual retahila que no espera respuestas. Angelito ¿cómo vas en el colegio, querido ?...y vos Laura, me habías prometido empezar el gimnasio...hijo, se te ve muy cansado, también trabajás hasta tan tarde...Lidia, cuidate querida, estás muy delgada, a tu edad no hay más remedio que elegir entre el cuerpo y la cara... ......Sopló las velas de la torta que había hecho Lidia. Todos aplaudieron. Lidia repartió: - primero usted, mamá... - no, gracias, coman ustedes, no me siento bien - dijo doña Elisa -. ......Laura se fue a su cuarto mientras iba comiento una buena porción de torta. Angel atendió el teléfono, - es para mí, dijo-. ......Vamos, mejor te llevo a casa, mamá - dijo Joaquín - y, mirando a Lidia, agregó: tengo que pasar por la oficina a terminar un escrito, no me esperes despierta. ......Lidia miró la mesa desordenada, la pileta llena de cacharros para lavar. La invadió un desasosiego mezcla de angustia y decepción. Se encerró en su pieza. El llanto, como siempre, le trajo alivio. * ......Laura puso la tele apenas entró en su cuarto. Estuvo a punto de encender la luz pero detuvo el gesto. No me banco estos cumpleaños -pensó- nadie parece estar a gusto con nadie. Terminó de comer la torta y, mientras se tiraba en la cama, su mente retrocedió ¿cuantos años atrás ?, buscaba casi sin darse cuenta cuándo, y tal vez porqué, había dejado de ser una chica feliz. ......Estaban trasmitiendo un programa de música pop, pero ella no escuchaba. Una escena ocurrida una noche, cuando debía tener alrededor de siete años, se le presentó con fuerza y la misma sensación de angustia que sintió entonces se apoderó de ella. Se encontraba como ahora en su cama, serían las once de la noche. Creerían que ella dormía. ......Las voces se escuchaban nítidamente, su puerta había quedado, como siempre, entreabierta. Primero fue la voz de la madre, en un tono que solía usar cuando se lamentaba de algo: es inútil, todo lo que tratamos de hacer par que Laura no siga engordando, pero ya el médico me dijo que es evidente que salió a tu madre y no sólamente en eso, menos mal que ahora la cirugía estética avanzó mucho, vamos a tener que operarle la nariz a los veinte años, según aconsejan, y esas orejas, por Dios, menos mal que se disimulan con el pelo, pensar que siempre decíamos que queríamos tener un varón que se pareciera a vos y una nena igual a mí... ......Luego de un momento de silencio, escuchó a su padre: - bueno querida , ya sabemos que no va a cumplir nuestros sueños, ni será la bailarina clásica que vos no llegaste a ser, pero la haremos estudiar, que al menos se destaque en algun profesión....y pensar que Angel es tan lindo... hasta hace honor a su nombre. ......Laura sintió, como entonces, que se le hacía difícil respirar. Se levantó, su cantante favorito ocupaba la pantalla en un primer plano. Una sensación placentera la confortó. Abrió despacio la puerta de su dormitorio. No hay luz en la cocina, seguramente quedó torta en la heladera, se dijo. * ......Hola Pedro, contestó Angel, te llamo en un rato, ya se está yendo mi abuela...no te preocupes, de alguna manera paso por tu casa...nos vemos. ......La puerta del dormitorio de sus padres estaba cerrada. Mamá me voy a casa de Pedro ¿me escuchaste ? - Sí hijo, no vuelvas tarde -. La voz de su madre le confirmó lo que suponía, estaba llorando. ......Ese hijo de puta de papá - pensó - no entiendo cómo se casó con un tipo así y menos porqué lo sigue aguantando, pobre mamá...como quisiera que al menos hablara conmigo, ni se imagina la opinión que tengo de mi querido padre. ......Angel volvió a casa cerca de las tres de la mañana, el auto aun no estaba en el garage. Fue directamente a su habitación, se sentía mareado. Me debo haber descontrolado un poco -se dijo-al tiempo que se tiraba vestido en la cama. No sé cómo me las voy a arreglar mañana, vengo mal con las notas y ya no se que inventar. * ......Joaquín bajó del coche, rápidamente ubicó las llaves del departamente de Elena. La sorprendería - se dijo - ya que no lo esperaba esa noche. Miró la hora, eran casi las doce, seguramente estaría viendo televisión. No se veían luces encendidas. Por las dudas no quiso hacer ruido. Colgó su abrigo en el perchero y se aflojó la corbata.. Entró en el baño a lavarse las manos, el espejo le devolvió una imágen que le produjo cierta desazón. Me estoy poniendo viejo y heredé la pelada de papá...se habla mucho de autotransplante, algún día tengo que averiguar sobre eso...y, con esos pensamientos, recorrió el pasillo hasta el dormitorio. La puerta estaba cerrada, sin embargo le pareció escuchar voces, como si la tele estuviera encendida. No quería despertarla, sabía que mañana tenía que levantarse muy temprano. Siempre estaba apurada para no llegar tarde al trabajo, su jefe, el Colorado, como ella acostumbraba a llamarlo, no le perdonaba una. Se contentaría con verla dormir, eso le producía una mezcla de ternura y excitación, tan joven y esa cabellera renegrida que dejaba suelta al acostarse. Era, sin duda, un hombre de suerte. ......La luz del telvisor sacaba a la habitación de la oscuridad total. Al ver la cabeza de Elena sobre la almohada, una sonrisa comenzó a dibujarse en su rostro. De pronto sintió que se le aflojaban las piernas, hizo un esfuerzo para contener un grito...una cabeza masculina, pelirroja, contrastaba al lado de la negra azabache. * ......Se encontró de pronto en la calle. Había empezado a llover. Sintió frío. Se palpó lo brazos...el sobretodo, como testigo mudo de su drama, había quedado en el living de Elena y en un bolsillo las llaves del coche. Pensó en su madre y, con cierto alivio se dirigió a su casa. ......Doña Elisa se sobresaltó, preguntándose quien podía ser a esas horas. Cada vez se le hacía más difícil levantarse de la cama...le pesaba demasiado ese odidado cuerpo. ......- Soy yo mamá, estoy bien, perdí las llaves...la voz de Joaquín no sonaba muy convincente. Doña Elisa bajó a abrir la puerta. ...- Hijo, mi chiquito, estás empapado y con este frío...otra vez tuviste una pelea con la bruja,dijo, al tiempo que apoyaba su voluminoso brazo en su hombro, apurando los pasos hacia el ascensor.
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