Myriam Nissensohn "Cuentos para leer en el café" (ISBN 987-02-0296-9)

NO FUE POR AMOR

a P.M. (Ramos Mejía)

......

......Había llegado la noche anterior, para pasar unas breves vacaciones, acompañada sólo por mis dos pequeños hijos. Mi marido no podía interrumpir su trabajo en aquel verano de 1982.

......Los fondos del hotel daban a una angosta playa de arena gruesa, oscura y pedregosa, que iba depositando el río mientras bajaba, desde las sierras altas, suavizando rocas.

......A la mañana temprano empecé a disfrutar del sol serrano, del olor de los sauces y de los trinos de llamativos pájaros multicolores.

......El lecho del río, tapizado de guijarros, provocaba en los pies un cierta incomodidad que era rápidamente superada por el placer de sentir el agua en movimiento, cosquilleando sobre la piel desnuda. Me quedaba en el mismo lugar, quieta, como desafiando a la corriente en su incesante fluir. Entre tanto mis dedos jugaban con las suaves hojas de un sauce cuyas ramas se inclinaban hasta rozar el agua.

......No demasiado lejos las aguas se calmaban para luego caer en cascada después de sortear las pilastras que permitían el cruce hasta la otra orilla.

......Un día, venciendo mis habituales temores, me decidí a pasar junto con otros turistas, bordeando el precipicio. Tomados fuertemenrte de las manos, cuidamos de mantener la mirada fija hacia adelante para evitar la atracción de las aguas que caían. Los veraneantes del hotel de enfrente aplaudieron nuestra audacia en una cordial bienvenida.

......Pronto comenzó una charla donde se cruzaban preguntas y respuestas de rutina, con algunos comentarios banales sobre la belleza del lugar.

......Pensaba ya en regresar cuando sentí la presión de una mano sobre mi hombro y una voz que me decía al oído: Mariela, sos vos...no lo puedo creer...mi vida...

......Al darme vuelta mi sorpresa fue aún mayor, el corazón no esperó para ponerse a cabalgar dentro de su estecho espacio. Casi pegada a mi cara, la cara de él, sus ojos color miel, su sonrisa, sus amados hoyuelos...

.....-Mariela, mi Mariela...cuántas veces soñaba con encontrarte en algún lugar.

....-Pablo... tantos años....me escuché decir dominada por la emoción de ver como un sueño tan reprimido se presentaba inesperadamente con toda la fuerza de la realidad. La llegada de dos chiquillos de edades similares a los mios que se colgaron de sus piernas reclamando: papá, papá, mamá te está buscando, rompieron la magia del momento.

......Rápidamente antes de volverse me dijo: mañana paso a verte en tu hotel, por favor, tenemos que hablar... No sé porque motivo te habrás casado pero estoy seguro de que no fue por amor.

......Esa misma tarde adelanté el regreso a casa. Otra circunstancia la misma cobardía. Es cierto, Pablo, no me casé por amor. Tal vez sea por eso que conservo tu misma ilusión.

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